No hay dos sin tres, y la tercera experiencia en Diverxo igual de espectacular. Va uno con cierta pena de no poder volver a degustar algunos de los platos de las otras ocasiones pero con curiosidad por ver si los nuevos están a la altura. ¡Y vaya si lo estaban!
Como mi hermana y su pareja no habían estado antes, nos adaptaron (muy amables) el menú "extenso" (7 platos y 2 postres): así disfrutamos con algunos clásicos (mejillón tigre, gamba frita al revés, mollete chino, etc) y con otros que no habíamos probado (ventresca tibia, variantes de dimsum, miniposticker de capón y carabineros, y unos lomos de salmonete cocinados en directo con un chorreón de aceite muy caliente y que no hay palabras, para acabar con el estofado de costilla de buey sin grasa pero con grasa, que parece un sinsentido pero vaya si lo tiene.
El vino, un malvasía seco muy rico y unas copas de un tinto de Navarra para el último plato.
En los postres destacan esas "aceitunas negras" que es de lo más original que he probado en mi vida.
Enhorabuena de nuevo y cambiaré el refrán: "¡No hay tres sin cuatro!"
Hola Anubis: Fue una cena y tuve suerte porque hice la reserva por teléfono 10 días antes (sobraba una mesa a las 21h). Eso sí, después me llamaron tres veces para confirmar que iba (como siempre)
Supongo que ahora con la segunda estrella (bien merecida, por cierto) supongo que será más difícil
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.