Lástima por las alcachofas, pero os disteis un homenaje a base de bien. Ese cochinillo tenía que estar riquisimo. El precio me parece muy correcto
Enhorabuena por el disfrute.
Un abrazo
Trinquete está ubicado muy cerca de la Plaza de los Fueros, con facilidad de aparcamiento en la Plaza de la Constitución o alrededores, hay que descender unos cuantos escalones para acceder a la sala propiamente dicha, con decoración todo en color blanco, austero pero elegante, el chef Santi Gordón está asistido en la sala por su pareja Elena Pérez, el producto que Santi utiliza en la cocina procede de su propio huerto al que acude diariamente para proveerse de las verduras que servirá ese día en el restaurante, un lugar para disfrutar de las delicias vegetarianas.
Las mesas vestidas con mantel y servilleta color blanco impoluto con buena separación entre ellas, modernas piezas de cristal y loza así como buena cristaleria es el paramento de la mismas.
Elena nos presentó la carta y recomendaciones fuera de la misma, alcachofas blancas este día no tenían, el día anterior sí las hubo, la explicación fue que con el clima tan benigno que tienen en estos parajes la producción de alcachofa va retrasada y sólo unas pocas piezas están en el punto óptimo de recolección, fue una lástima, yo venia mentalizado desde Barcelona en un buen plato de alcachofas.
De aperitivo nos sirvieron una excelente crema de verduras.
Los primeros fueron compartidos y tanto a mi hijo como a mí hicieron que olvidáramos rápidamente las alcachofas al disfrutar de
-Ensalada de faisan tibio escabechado, una ensalada tersa, fresca, de un bonito color verde salpicada por el color rojo de los granos de granada, abundante faisan desmenuzado.
-Pimientos de cristal rojos asados con acompañamiento de olivada y crujiente de olivada negra. No hay palabras para describir tan exquisito manjar.
El plato fuerte fue uno de los recomendados fuera de carta, el cochinillo cocinado a baja temperatura durante 24 horas y acabado con un fuerte golpe de horno para que la piel esté muy, muy crujiente, la carne se deshacía, mi hijo y yo somos unos verdaderos amantes del cochinillo y los dos coincidimos en que posiblemente era uno de los mejores que habíamos comido.
Los postres no tuvieron cabida después de semejante homenaje.
El vino que tomamos fue el que Elena nos recomendó al solicitarle un tinto de la zona, Cientruenos, un tinto joven con crianza elaborado con uvas de la variedad garnacha, que resultó liviano y de trago fácil. El servicio consistió en descorche, cata y primer servicio.
Una botella de agua y dos cafés
El servicio fue asistido por dos camareros, correctos y profesionales, trato muy agradable por parte de todo el equipo.
Sin lugar a dudas un restaurante donde el producto se mima en la tierra, en la cocina y en el plato. El precio acorde a todo ello.
Lástima por las alcachofas, pero os disteis un homenaje a base de bien. Ese cochinillo tenía que estar riquisimo. El precio me parece muy correcto
Enhorabuena por el disfrute.
Un abrazo
Ciertamente disfrutamos, mi hijo tiene un buen saque y le gusta casi todo, un buen compañero de mesa.
Un abrazo
Que mas puedes pedir !!!
Un abrazo
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.