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VCO 2011

Aprovechado la iniciativa Valencia Cuina Oberta 2011, nos acercamos ayer a probar el restaurante de Alejandro de Toro. Mesa para dos para comer.
Llegamos y llamamos a la puerta como si fuera la entrada a una finca, nos reciben muy profesionalmente y nos colocan en mesa. Sillas super-cómodas, y mesa muy bien presentada. Vajilla, cubertería y coperío mucho más que correcto. Decoración moderna y ambiente relajado y ‘casi’ silencioso.
Nos indican si queremos tomar algo antes de empezar y elegimos dos cervezas Cruzcampo Reserva especial, que nos resultaron un poco pesadas, igual les faltaba un pelín de frío.
Empezamos con el menú pero antes nos indican que el servicio de pan cuesta 3.80 €/pax. Lo escogemos. Agradecer que nos indiquen los precios antes de servirnos algo opcional, normalmente en sitios de 'cierto nivel' parece de mal gusto hablar de lo que cuestan las cosas y luego pueden producirse 'sorpresas' nada gratas con las que te llevas un mal sabor de boca.
El servicio de pan consistía en pan de maíz, de centeno y de frutos rojos… que repusieron cuando yo me acabé los míos, todos muy buenos acompañados de una selección de aceites Oleum Vitae (naranja, mango, café de Kenia, horchata y chocolate) que me encantaron, particularmente el de naranja.
Como entrantes, nos sirvieron:
 Crema de lentejas con huevo a baja temperatura, jamón ibérico y cebollino (muy bueno)
 Tomate relleno de brandada de bacalao (bueno)
 Tartar de aguacate, salmón y foie con mostaza de Gijón (muy bueno)
El tomate lo encontré un poco 'soso', es que soy muy salado (o muy soso)… tiempos de espera correctos, cambio de plato y cubiertos después de la crema y trato muy profesional.
Como plato principal, arroz meloso de carabineros y ajos tiernos muy bueno del que tuve la necesidad imperiosa de repetir (siempre el segundo plato de arroz meloso está mejor que el primero). Para beber escogimos vino por copas, mi mujer un blanco de rueda de uva verdejo que nos encantó, pregunté el nombre dos veces pero se me olvidó las dos. Para mí un tinto roble de Chesa, zarcillo de plata 2007, encopado en una Rona preciosa de verdad. La sumellier estuvo toda la comida encantadora, muchas gracias.
De postre, nocilla del 2001. Helado y mousse de chocolate, avellanas sobre una capa de creo leche fría. Muy bueno.
Café del tiempo elaborado por la summellier delante del cliente y manzanilla con lavanda, menta y flores que hasta nos puso el cronómetro para que las 'hierbas' estuvieran en contacto con el agua cuatro minutos exactamente.
A destacar la preparación de las bebidas… hasta para servirte una coca-cola la parafernalia es increíble, el detalle de enfriar el vaso con agua de Jean Paul Gaultier, es incluso excesivo… De todas maneras el trato es muy profesional y no te hace sentir en ningún momento incómodo, como a mí me pasa en algún otro local de esta enjundia.
Un saludo y muchas gracias.

Recomendado por 2 usuarios
  1. #1

    Horacio_Lay

    Andrade, solo agradecer tu detallado comentario con el que estoy totalmente de acuerdo, sobre todo en algo tan fascinante como el poder ir a un restaurante con ese nivel, pedir un menú económico, que te traten con tanta cortesía y protocolo sin que te hagan sentir incómodo. Todo un acierto.

    Voy con alguna regularizad y siempre salgo encantado.

  2. #2

    Andrade

    en respuesta a Horacio_Lay
    Ver mensaje de Horacio_Lay

    Un saludo, la verdad que fue un placer.

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