Restaurante situado en el Hotel Territorio. Decoración clásica, colores cálidos, ámplios ventanales con vistas al mar y buena separación entre mesas.
La carta es corta, muy al uso de la gran mayoría de restaurantes argentinos, está constituida por tres entradas, tres platos principales y otros tantos postres, además cada día existe una sugerencia del chef y una elaboración de pasta del día. Vajilla y cubertería modernas, de diseño. Se trata de platos bien elaborados, creativos y muy bien presentados, basados en los productos de la zona. Servicio joven, pero profesional, atento, dispuesto y con buenos tiempos de servicio, a destacar el Jefe de Sala, que actúa también como sumiller, muy profesional.
La carta de vinos corta, pero de selección interesante, organizada por tipos y circunscrita sólo a vinos argentinos, a excepción de unos cuantos champagnes. Los vinos descansan en una cava acristalada en un lateral del comedor a la vista de los comensales. Cristalería de calidad y muy buen servicio del vino, a temperatura correcta.
Nuestra experiencia, con dos entrantes, dos platos principales de lomo alto de vacuno mayor, dos postres, un café y para beber agua mineral y un joven Malbec (que ahora no recuerdo). Todo ello por unos sesenta y cinco euros, al cambio, los dos.
Seguramente una de las mejores opciones gastronómicas de la zona. Muy recomendable.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.