Se trata de uno de los locales de moda en Madrid. Situado en la Plaza de la Independencia, frente a la Puerta de Alcalá. Mejor, imposible.
Por si fuera poco, dispone de cuatro plantas...una zona de música-bar abajo, no la he visitado, en la entrada, una zona de cocktelería, muy fashion, un restaurante para picar, tampoco puedo opinar, porque no he cenado allí y arriba, el restaurante de lujo.
La decoración del local es INCREIBLE. Combinando modernidad-clasicismo. Suelo de moqueta. Las mesas cómodas, cristelería buena, así como la cuberteria, etc.
La carta de comida es muy original y bastante completa, una sorpresa en un local de lujo. Personalmente cené muy bien, todo y que mi acompañante no salió muy satisfecha de lo degustado, a pesar de que estaba bueno. La carta de vinos es muy completa y los precios correctos dado el local en el que nos encontrabamos... aunque caros...Pingus: 1.700 euros!!! Roda I 60, etc...
Comimos muy bien, aunque caro (lógico) y la única crítica es el servicio de sala: serio, demasiado rígido. Además, cuando pedí que decantaran el vino, no me hicieron ni caso (tendrán decantadores???). Si no es así, absolutamente imperdonable. Una excepción fue la atención que nos prestó una chica mulata, simpatíquisima y muy amable... (un rayo de luz ante tanta seriedad). Os lo recomiendo si os lo permite el presupuesto.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.