Llegamos a este restaurante por una recomendación de un Hotel de la zona, y a juzgar por los comentarios anteriores a mejorado en algunos aspectos.
El restaurante es bastante grande, debe costar llenarlo, con una decoración bonita y elegante, confortable, mesas bien dispuestas.
El servicio, en nuestro caso, nos pareció mas que correcto, de la vieja escuela y formado por miembros de la vieja escuela... aconsejando cuando pedimos consejo, amables, haciendo bien su trabajo, en fin, como debe ser.
Nos reciben con unas copas de cava y torradas pequeñas con olivada, con una carta sugerente y bastante completa, empezamos con algunos platos para compartir, una tempura de verduras, realmente buenas, en su punto, unos calamares a la romana, pequeños pero buenos también, tiernos, frescos y un plato de jamón ibérico, bueno como jamón ibérico que es, acompañado de coca de vidre con tomate y un pelin de ajo que lo hacia muy sabroso.
Como segundos, yo pedí Carrilleras de ternera caramelizada, estoy acostumbrado a comer las carrilleras, muy tiernas, en este caso eran mas como un solomillo y no disfruté demasiado, pero creo que fue mas un problema de elección del plato.
Mis acompañantes pidieron un mar y montaña que calificaron como excelente ( lo cierto es que tenia una pinta estupenda) y un steak tartare, bueno y servido justo en el punto que se demandó.
Si que los segundos tardaron algo en llegar, pero nada alarmante.
A pesar de que las raciones no eran pequeñas, había sitio para el postre, a destacar unos canutillos de semillas rellenos de mascarpone con un helado, si no recuerdo mal de frutas del bosque, que estaba impresionante.
Respecto al vino, de acuerdo con alguna opinión anterior, carta amplia pero poco atractiva, precios desorbitados, copas correctas, pedimos un Prima (16 €), servido a temperatura ambiente, el camarero reaccionó rápido y nos trajo una cubitera para enfriar, pero claro, no es de recibo, menos mal que teníamos el cava para ir tirando.
En fin, yo lo encuentro bastante interesante, al menos, en nuestra experiencia de ayer, aunque lo del vino, hay que mejorarlo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.