Animados por las buenas críticas de este restaurante nos acercamos ayer mi muher y yo a cenar. El local es pequeño y tiene cierto encanto, aunque, probablemente la iluminación ledeun aire un poco desangelado.
Nos colocaron en la mesa que da a la calle (la ventaja de salir a cenar los martes). Con la carta en la mano elegimos los siguientes platos:
- Revuelto de bogavante y setas (bueno)
- Croquetas de jamón (buenas)
- Tartar de atún (sobresaliente, lo mejor de la noche)
- Chipirones ensu tinta con risottode piquillos (una decepción y no porque estuviera malo, si no porque no había ni tinta ni risotto de piquillos)
- Crema de mascarpone y mango (muy bueno,aunque demasiado dulce).
La sorpresa viene cuando pedimos la carta de vinos y nos dicen que no tienen...solamente Luis Cañas tinto crianza...creo que no es de recibo tener 1 solo vino tinto en un restaurante...ademáslosesfuerzos del camarero con la botella eran dignos de verse...en cualquier caso el Luis Cañas acompañó bien.
Al final 50 € pax lo que echa un poco por tierra la fama de este restaurante en cuanto a relación calidad/precio.
Es un sitio muy céntrico pero tranquilo. Está en la calle Espejo, una callejuela por la zona de Opera. El local es pequeño pero tiene mucho encanto. Pocas mesas y un menú sin muchos platos. La carta de vinos tambien es pequeña, pero el resultado es bueno. De primeros tomamos el foie fresco a la sartén con mermelada y pan brioche tostado y unas croquetillas cremosas de jamón. Todo estupendo. De segundo probamos la presa ibérica con higos confitados al Armagnac y el solomillo de buey con pasta fresca al chocolate. Todo regado con el vino de la casa, un Luis Cañas crianza 2005. De postre, la tarta fondant de chocolate tibia con helado de regaliz. El servicio fué amable y cercano y la cena muy agradable. Nos quedamos -eso si- con las ganas de pillar la mejor mesa del local, una que dá a la calle y desde la que se vé una pequeña fuente iluminada. A ver si la próxima vez hay suerte. Nos pareció muy buena la relación calidad-precio....y por poner algún "pero", tal vez las raciones podrían ser algo más "generosas". A mí me encantó la presa y el postre. Mi acompañante votó por el Foie. Tenían música de fondo, clásicos del jazz.
Haciendo uso de los acrónimos empleados en el mundo de la crítica gastronómica,el premio a la mejor RCP de la ciudad (relación calidad-precio)habría que dárselo a este fantástico restaurante.
A destacar:
Local:Pequeño,decorado con exquisto gusto y con intención preciosista.Para mí,el restaurante más "bonito" de Madrid.
Servicio:Atento y profesional,asesorando sobre sus puntos fuertes y hasta animando a tomar "el tinto de la casa" (muy bueno,por cierto).
-Cocina:Redonda.
Entrantes exquisitos (el foie de pato a la pimienta rosa está de muerte,el revuelto de bovagante y colmenillas,con el huevo espumoso y el rico aroma de las colmenillas lo convierten en algo supremo);magníficos platos tanto de carne (único el tartar de pato) como de pescado.
Postres:Muy buenos;me atrevería a decir que el pastel de chocolate con helado de regaliz es el mejor que he probado en mucho tiempo.
Además,el hecho de que esté en una de las calles más bonitas de Madrid,lo bonito que es el restaurante y la luz tenue lo convierten en el sitio ideal para que llevéis a la mujer/hombre por conquistar.Precio,con vino de la casa,2 entrantes y postres:36 €/p.p
http://www.genovevadebarri.blog
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.