Soy cliente habitual de este restaurante, y eh notado un cambio importante despues del cierre que han hecho en Agosto. La plantilla ah sido renovada casi completamente y tambien la carta de cara al Otoño. En la cual se nota que se adaptaron muy bien a los tiempos dificiles que corren.
Hemos comido el menu degustacion porque no nos atreviamos con el gastronomico y la verdad que ha sido muy placentero. Comenzamos con unas tapas y continuamos con un clasico de la casa; el foie mi-cuit el cual nos lo han maridado muy bien con un PX seco del Priorat. Luego un arroz con setas de temporada y carabineros, acompañado por un godello muy elegante. De pescado nos han servido un plato muy interesante, que era pargo con ali-oli de carbon con una infusion de coco lima y jengibre, con una joyita no muy conocida que era un vino blanco de Rioja que elabora Benjamin Romeo. La carne fue una ejecucion perfecta de tecnica y elaboracion, el pichon estaba en su punto y se desacia en la boca, este estaba acompañado por patata y ajo confitado y de vino hemos tomado una garnacha de campo de borja que armonizaba muy bien.
Para finalizar nos han sorprendido con una version diferente de la tradicinal tarta de queso acompañada de un moscatel de Malaga.
En conclusion hemos encontrado un servicio muy profesional, atento y con ganas de crecer. Y la cocina siempre implacable y original. Repetiremos
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.