Discretamente ubicado y señalizado en una callecita del privilegiado barrio de Sant Gervasi.
Iluminación tenue, muy lograda, que junto con la decoración (buen gusto y austeridad) y la holgada disposición de las mesas, consigue una atmósfera seria, fría, serena, elegante, intimista.
Intachable su equipación: mobiliario, vajilla, cristalería, mantelería...
Cocina tradicional catalana de amplias miras.
Nos dejamos en todo momento aconsejar por la maître, una encantadora señora “acentuadamente” catalana, con mucha clase, y fue un acierto.
• Croquetas de cocido: puntilloso y ligero el rebozado y consistente la masa. Hogar.
• Buñuelos de bacalao: de los de antes, de los de toda la vida. Añoranza.
• Raviolis de patata rellenos de perdiz a la vinagreta: la fuerza de la perdiz y el vinagre atenuados por la neutralidad de la patata. Conjunción.
• Rossinyol del país con butifarra negra: asamblea de potencias. Sabor.
• Macarrones a la barcelonesa: nos dijo la citada maître que nos los recomendaba aunque sabía que nos iba a sorprender tan “vulgar” recomendación. Honestos, naturales, sencillos. Muy ricos, no se si tanto como para recomendarlos entre todas las delicias que pueblan su carta, pero los disfrutamos. Infancia.
• Colmenillas a la crema con confit de pato y foie. Fue mi plato principal (otros tomaron pescados y carnes). A mi éste me sedujo desde el principio. El marcado sabor de las colmenillas, la textura y dulzor del confit... y el foie, ahí, coronando y amalgamando... Bomba.
Buena carta de vinos, bastante subidita en cuanto a precio. Tomamos varias botellas de un destacado godello, Val de Sil. Para el final de la velada nadie quería tinto excepto yo, y el sommelier, un tipo simpatiquísimo al que se le nota que le gusta su trabajo, tuvo el detalle de sacarme una copa (al final fueron dos) de un “torazo”, Victorino, con el que rematé esta gran cena.
Servicio impecable.
Que no cambien (que no lo harán).
Gracias por teletransportarme por unos minutos al barrio de Sant Gervasi, me animare a probar esa receta de "colmenillas".
Saludos.
Pruébala, pero pronto que se pasa la temporada y ya no es lo mismo!
No te preocupes las he desecado y solo bastara un poquito de agua, leche o vino para que en un par de horas vuelvan a estar en todo su esplendor.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.