Local decorado en madera oscura que da una sensación de estrechez. No hay problemas de humo ni de sonoridad excesiva, aunque estuvimos en un comedor pequeño con pocos vecinos.
El servicio atento y amable pero lento en alguna ocasión, tal vez estén faltos de personal.
La carta de vinos muy corta, apenas tienen nada que llame la atención. Tomamos un Marqués de Cáceres, por que no había casi nada más.
Las copas corrientes.
La carta, como es un restaurante italiano, ensaladas, pasta y pizzas. Un apartado de carnes también.
Tomamos ensalada caprese, un plato de spagueti con setas y pizzas. Las tres cosas bien elaboradas, en raciones abundantes. Cervezas y cafés.
Nos costó todos 17 euros por persona.
En conclusión, restaurante italiano con una relación calidad precio inmejorable, pero con ausencia de cuidado en la oferta de vinos.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.