En esta nueva visita he salido francamente decepcionado, no tiene demasiada importancia que en la carta se ofrezcan ortiguillas y no te adviertan de la falta de ellas hasta que las pides, puede ser un olvido.
Pedimos para compartir unos excelentes calamares rellenos de butifarra de “carn de perol” y gambas con una muy buena salsa, para mojar pan, un gran plato sí señor. Como las ortiguillas eran nuestra primera opción, no las sustituimos por ningún otro entrante así que sólo compartimos un primero.
Pedimos como plato principal arroz de boletus edulis y gambas, aquí es donde vino la decepción, nos presentaron el caldero de arroz y lo retiran para emplatarlo, este proceso se demoró tanto que el arroz estaba completamente pasado, pastoso y apelmazado, supongo que una mesa con seis comensales entre los que había un conocido actor que se prodiga en las televisiones acaparaba la atención de los dos camareros que estaban a cargo de la sala, dejamos más de la mitad en el plato, al retirar los mismos comentamos a la camarera que lo dejábamos porque estaba pasado no hizo el más mínimo caso y omitió hacer cualquier comentario.
Tomamos una botella de agua de medio litro y una botella de Umami elaborado por Cavas Bertha.
Dos cafés y dos chupitos de whisky japonés.
Un mal día lo puede tener cualquiera, pero creo que no se puede echar por la borda un servicio más que correcto por tener en la sala a algún “conocido personaje”.
A la comida le doy una puntuación baja debido al estado en que se nos sirvió el arroz