Nueva visita con motivo de Cuina oberta apreciando los mismos defectos y virtudes que en mi anterior comentario.
Platos realmente brillantes en los que se nota la buena mano del cocinero como el cremoso de almendras o el plato de guisantes y 'pilotes' pero otros platos con claras deficiencias como la ternera glaseada algo seca, con falta de sabor y con abundandia de grasa o incluso algún plato sin acabar, como la torrija, que estaba sin caramelizar (lo advertimos y nos dijo el camarero que era así, cuando la torrija era bastante diferente al del resto de comensales cambiando en aspecto y sabor)
Es una pena porque es un restaurante en el que hay talento y profesionalidad, pero con ciertos aspectos que acaban dejándote un sabor agridulce.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.