Después de llevar mucho tiempo para colgar un comentario me he decidido hacerlo hoy.Aunque me queda mucho camino para llegar a hacerlo como la mayoría de vosotros entraremos en materia:
Reserva el día 1/02/2011 para el día de hoy a mediodía para dos personas.Nos decidimos por el menú consistente en cuatro entrantes,pescado,carne y los consabidos postres: 60€.
Nos empiezan consultando sobre gustos personales y después de preguntar en cocina vuelven para confirmarnos los platos.
A modo de aperitivo nos traen una sardina marinada con sopa de pescado.Bueno
Y ya entramos en materia:Salpicón de bogavante(Bueno aunque tenía tanto o más pulpo que bogavante)Pizza de anchoas,pimientos y ensalada de berros.(Buena anchoa)Patatas a la importancia(Solo por este plato valdría la pena venir)Huevo con velo de trufa sobre crema vegetal.(Rico)
En el apartado del pescado hemos tomado merluza sobre salsa de pimientos con muy buen punto y calidad del ingrediente principal.
En cuanto a la carne hemos comido cochinillo deshuesado muy rico y jugoso con la piel crujiente.
Hemos continuado con un plato de quesos( sin ser muy especialista)tipo manchego y tipo cabrales)dos vasitos de praliné de avellana y canela tipo sorbete,para acabar con una bola de merengue helado relleno de fresas con guarnición de mango y menta bastante ligero.
Por último hemos pedido dos cafés con dos orujos blancos invitación de la casa éstos últimos y unas gominolas de sabores(piña,frambuesa,vainilla,trufas)a modo de "petit fours"
Para beber hemos tomado un Caliza del Marqués de Griñón 2007 (22€) que ha empezado este recorrido un poco frío de temperatura y matices pero que a medida que ha pasado el tiempo ha ido ganando en los mismos, habiendo terminado en los quesos como "un gran compañero de viaje".
Los tiempos del servicio muy buenos,cambios de cubiertos en todos los platos,vajilla a un gran nivel y cristalería Riedel tanto para el agua como para el vino;a la altura de lo anteriormente comentado.
Un sitio que sin ser barato y estando en Madrid, puede ser tenido en cuenta para sucesivas visitas
Tenia muchas ganas de ir y por fin se presentó la oportunidad para un almuerzo. Tomamos un vino arriba. Godello que no recuerdo el nombre pero que no me gustó y pasamos al comedor. Pequeño y agradable. Solo 4 mesas se ocuparon. El maitre y sumiller joven pero experimentado y con ganas de que todo esté al gusto de los comensales. Le pedi diversos vinos por si habia fuera de carta y al final nos recomendó un Gratallops 2007 de Alvaro Palacios excelente (56 €). En cuanto a la comida: espectacular. En cantidad y calidad y elaboracion. No pude cenar ese dia.
- Aperitivo de la casa: caldo de marisco con tosta de sardinas (creo) . Esplendido
- Patatas a la importancia : plato estrella de la casa . Para quitar el hipo
- Croquetas de jamon iberico. Muy buenas con una bechamel suavisima pero para mi gusto prescindibles totalmente.
Como plato principal:
- Bacalao: comentaron que estaba espectacular
- Salmonete : increible. En textura, frecura, sabor, elaboracion y presentacion. No pude acabarlo
- POstre : La manzana. Es un variado de texturas en torno a esa fruta. No me gustó. Tambien es verdad que a esas alturas de la comida yo no podia mas.
- Cafe y manzanilla (natural) buenisima con petit fours muy buenos pero que solo pude comer uno.
Paco Ron salio por alli pero solo se acerco a una mesa que debian ser amigos. Me parecio un detalle feo sobre todo teniendo en cuenta que a esa hora ya solo eramos otras 3 mesas...
Pero en resumen, muy recomendable. Con un vino mas economico y sin comer tan pantagruelicamente puede resultar estupendo de precio incluso comiendo abajo.
Y digo bien barra de taberna ya que las varias veces que he ido a este local a sido a la planta de calle y no al rte de la planta baja.
Excelente materia prima para la "carta " de pequeños platos que se sirven en la barra ó en mesas "altas"-y algo incomodas..-Tomamos por orden de desaparición:
.Ensalada de ventresca
.Ensalada de bacalao
.Croquetas de jamón
.Albondigas de calamares
.Patatas cocidas rellenas de carne guisada(2)
.Brocheta de solomillo
.Postre de chocolate
Todos los platos a un nivel muy correcto y entre 8-14 Eur.A mis acompañantes les encanto la patata rellena.
Faltaban algunos "básicos" para mí:berberechos al vapor y sus lomos de sardina
Después de aperitivos:GT,Manzanilla La Bota,copas de vino(Jose Pariente,Vallobera,...)nos introducimos en una muy buena carta de vinos-por seleción y precio- y después de pinchar en un par de elecciones(en falta) nos decidimos por un champagne André Clouet Brut(38Eur) y un borgoña La Fortune 2008 de A.etP. de Villaine(30Eur) se ve que Flequi les visita...
El servicio,esta vez,algo caótico aunque voluntarioso ya que tuvieron que hacer frente a una abundante clientela con pocos medios humanos ;ya que parte de la plantilla se encuentra de vacaciones ó en la pequeña taberna del pueblo Asturiano
Eran ya varias las voces autorizadas que nos habían comentado las excelencias de la barra de Viavélez, así que el pasado sábado nos decidimos a visitarla. La parte de arriba del local está ocupada por esa barra, además de unas mesas con taburetes de un diseño moderno, más o menos confortables. La parte de abajo está ocupada por el restaurante, siendo un local agradable y acogedor. Hay terraza para el buen tiempo, aunque demasiado pegada a la calle, con los coches pasando muy cerca, algo muy habitual en las terrazas madrileñas y que no termina por resultar agradable.
La carta de raciones es muy completa y no tiene desperdicio, la verdad es que apetece todo. Son raciones clásicas con guiños a la modernidad bien entendida y basadas en excelentes productos de temporada, sin olvidar los orígenes asturianos del mentor. Nos decidimos por unos delicados espárragos con perrechicos (la deliciosa seta primaveral), unas sabrosísimas albóndigas de calamares, una fantástica patata al horno rellena de goulash (un bocado contundente y placentero) y una brocheta de champiñones con puré de berenjena realmente apetitosa. De postre, una golosa mousse de chocolate con frambuesas y un fresquísimo granizado de manzana verde con helado de crema inglesa al que nos invitaron. Comimos maravillosamente bien, tanto de cantidad como sobre todo de calidad.
Y en cuanto al tratamiento del vino las cosas se están haciendo bien. Existe una decente oferta de vinos por copas y la carta es completa, bien escogida y maquetada y con suficiente oferta como para elegir. Destaca una importante lista de champagnes y de vinos franceses a un precio más que ajustado para el nivel del local y la zona en la que se encuentra. Pedimos dos copas de Fino Macharnudo Alto (a 5 € cada una, quizá un poco caras) y una botella de champagne Diebolt-Vallois Blanc de Blancs (a 40 €, buen precio). Copas de calidad y servicio con amabilidad e interés, aunque necesitado de una mayor formación vinícola.
Sí señor, hemos salido contentos de este local, comiendo y bebiendo muy bien. Sin duda forma ya parte de los mejores locales de vino y raciones que hay en Madrid, con un nivel muy destacable en ambas. Unos 25/30 euros sin vino. El restaurante me imagino que será algo más caro pero con lo que nos ha gustado la barra…volveremos arriba seguro.
Anoche estuve tapeando en el afamado Via Velez.
Me recuerda estéticamente un poco al Paco Meralgo de Barcelona o a La fuente. Lleva ese código de color de mantequería buena de negro-hueso.
Servicio: es atento y tienen ganas de trabajar algo que se agradece.
Comida:
- Croquetas de Jamón. Malas. Pastosas y aunque caseras tenían una masa muy similar a las congeladas malas.
- Canapé de Bacalao. Bueno. Llevaba debajo mayonesa fina, lechuga y un espárrago finito.
- Royal de Liebre. Aprobado. Estaba bien pero claro dista mucho de lo que los amantes de este plato entenderiamos por ello.
- Berberechos al vapor. Buenos. Eran de buena calidad.
- Patatas con Tuetanos y Ternera: Buenas. Los tuetanos no los vi mucho.
Bebida:
- 1 Caña. Bien Tirada.
- 2 Copas de anta 04. Bastante bueno.
- 4 Copas de Pierre Gimonet 1er Cru Blanc de Blancs. Muy bueno.
Esta bien, es un sitio pintón y el vino estaba a buena temperatura que siempre es de agradecer. Pero vamos, bien y ya está.
Justo al lado del restaurante “La Huerta de Madrid”, haciendo esquina, se encuentra esta vinoteca, ampliamente descrita por otros foreros. Acabábamos de aterrizar (nunca mejor dicho) y optamos por un tapeo. Mucha gente, muchos franceses, en la zona: el futbol había terminado (cercanías del Bernabeu) y Madrid había perdido contre Lyon. A pesar de la afluencia, excelente atención, cambio de copas al pedir otro –mismo- vino, y controlando todo detrás de la barra. Volvimos al día siguiente, también de tapeo, y más tranquilos. Se probaron –entre las 2 visitas, claro- callos, croquetas de jamón, cebolla rellena, surtido de canapés, escalivada de anchoas y queso de las Garmillas con membrillo, todo género de excelente calidad. De vino, Val de Sil, Godello (el ticket pone 200? –falta espacio para el año, que si no recuerdo mal era 2007) 2,6/copa y Anta 2006, Ribera, 2,5/copa. Totalmente recomendable: las tapas/raciones, los vinos. Y el servicio. (No bajamos al restaurante)
En la planta de la calle, Viavélez es una tasca moderna donde se puede tapear, tomar vinos y comer de manera informal en alguna de sus mesas altas, en la repisa pegada a la pared o en la propia barra. Informal no quiere decir de cualquier manera, y así se pueden tomar raciones que muchas veces son versiones reducidas (en cantidad y precio) de los platos del restaurante: desde unas cremosas croquetas, a guisos del día como patatas con níscalos, royal de liebre o su famosa fabada. Buenos postres y buena selección de vinos por copas. Servicio atento y eficaz. No es barato pero merece la pena.
En el sótano está el restaurante propiamente dicho, con nueve únicas mesas muy bien vestidas, donde Paco Ron -jefe de cocina y propietario- sirve lo que algunos llaman “tercera vía”, otros “alta cocina pobre”, y a otros nos parece sencillamente Buena Cocina (así, con mayúsculas). Se trata de una cocina que parte de un buen producto y del conocimiento de las recetas tradicionales, para reelaborarlas con técnicas y criterios más actuales, pero sin desdibujarlas ni caricaturizarlas. Además, de vez en cuando, incluye algún toque creativo.
Hacía tiempo que no cenábamos allí y decidimos aprovechar el menú que Viavélez ofrecía con motivo de Madrid Fusión (por cierto, uno de los pocos restaurantes participantes en la propuesta que ofrecía un menú que no parecía confeccionado para salir del paso).
Como aperitivos nos pusieron un pequeño cuenco con una Sopa de pescado y marisco con un sabor intenso donde se reconocían perfectamente los berberechos, las gambas, el pescado. El fondo de mariscos y pescado, muy sabroso. Al lado nos sirvieron una tapa con una Escalibada de anchoa, con la anchoa marinada, muy rica.
De entrantes, primero tomamos una Ensalada de sardinas con asadillo de pimientos (una combinación muy equilibrada, con el sabor de los pimientos muy suavizado, que casaba muy bien con una buena sardina, cuya única pega fue que -en mi caso- no estaba bien desespinada), acompañado por un original y muy rico pesto de perejil.
Como segundo entrante –o como primer plato fuerte- nos sirvieron un excelente Royal de liebre, plato tradicional donde los haya, pero que parece estar conociendo un nuevo resurgimiento (de hecho, parece ser que ha sido uno de los platos estrella este otoño en El Bulli)), muy bueno.
Continuamos con las conocidísimas Patatas a la importancia con almejas, quizás una de las máximas representantes de la cocina que actualmente se ofrece en Viavélez: unas simples patatas elevadas a los límites de la alta cocina, con una salsa verde estupenda y unas buenas almejas (aunque en otras visitas eran mejores). Para repetir.
Acabamos la parte salada con un buen Cochinillo confitado con mojo de verduras y chalotas, con un crujiente de su propia piel.
Como postres un estupendo granizado de manzana verde (todo aroma y sabor), con helado de crema inglesa y regaliz. Y la denominada Cepa de chocolate y pistachos, un plato compuesto por polvo de cacao helado dispuesto en el fondo del plato como si fuera tierra, y un sabroso helado de pistacho en el que se clavaba una figura de chocolate en forma de cepa. Muy vistoso y francamente rico.
La sala, aparte de eficaz, amabilísima, con especial mención para el sumiller.
2 Menú Fusión (40 E c/u), una botella de Abadía Retuerta Rívola 2006 (22 E), una botella de agua (1litro, 4 E), una copa de PX 1927 Alvear (3,50 E), y 2 cafés (2 E c/u): 119,10 Euros en total.
LO QUE MÁS NOS GUSTÓ
- En general, la cocina sensata, basada en las tradiciones y en el buen producto.
- La Royal de liebre y las Patatas a la importancia con almejas, en particular.
- El sumiller y el resto de los responsables de la sala.
LO QUE MENOS NOS GUSTÓ
- Una de las raciones de la ensalada de sardinas venía mal desespinada.
Después de probar con éxito, hace unos meses, la zona de pinchos y siendo de los pocos restaurantes de nivel que abre el domingo, habíamos reservado con antelación para tomar el menú degustación.
Salón elegante con el cuero blanco como dominador, aportando serenidad.
La carta no es extensa, existiendo además dos menús muy recomendables a 55 y 65 euros (sin IVA). En estos menús se pueden incluir-excluir lo que al comensal le guste-disguste de la carta.
Optamos por el primero: Aperitivo, 2 entrantes, pescado, carne y 2 postres. Sabores francos, con dominio de los caldos y sopas que saben a antaño y purés que sirven de guarnición-contraste, materia prima excelente, y propuestas muy coherentes.
Sopa de pescado con berberechos y bocadillo de escalivada con anchoa (Perfecto). Pulpo con patatas (sin fantasía pero muy rico), Patatas a la importancia con almejas (algo gelatinosa la crema y con la patata reiterando. Excelentes almejas), Salmonete con su crujiente, alcachofa y su hígado y puré de arbequina (excelente plato nuevo en la carta), Presa paleta de ibérico sobre su reducción, salsa romescu y berenjena asiática (sabrosísima pieza), Granizado de naranja sanguina, helado de té y mermelada (muy acertado) y Chocolate-café en escarcha, con helado de pistachos (plato muy creativo imitando un paisaje de tierra).
Buen servicio además de agradable, aunque se despistaron al rellenar las copas.
Carta de vinos suficientemente amplia, muy atractiva y a buenos precios. Tomamos Vallegarcía Syrayh05 (excelente) decantado, a 32 euros+Iva.
Fuimos invitados en el postre a una copa de Tokay Oremus 3 puttonyons. Un detalle para redondear la elegante y abundante comida que demuestra la enorme coherencia que ofrece este gastro-restaurante???, en todas sus propuestas.
Precio total dos personas con Iva y 2cafés: 148 euros
Estuve ayer en este restaurante, aunque para tomar tapas. Buen tratamiento del vino, servido en terraza con una copa correcta y una temperatura adecuada. Copa de Garcilaso y de 12 Volts a precios medios, rica la ensalada con tacos de salmón y excelente la cebolla rellena. decoración interesante, servicio amable y rápido. Buena opción por la zona de Tetuán.
Tapeo en la zona de barra. Local agradable y servicio bueno. Buenas materias primas en composiciones clásicas. Buena bodega e interesantes opciones por copas. Tanto comida como vino se expresan en pizarras con sus precios. Atractivos guisos y platos de cuchara que probaremos en épocas menos calurosas.
Dos personas a compartir: Salpicón de bogavante, 1/2 jamón, tacos de salmón salvaje con colmenilla y brotes, granizado de manzana con helado de crema inglesa y nueces. Todo muy bueno. 4 copas de 12 voltios y 2 copas de blanco. Total 51 euros.
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