Local en un barrio de la cercana Meliana que siempre fue un local para almuerzos y menús de la gente del pueblo desde que Melchor y Concha abrieron en 2004, agricultores de lo poco que queda en la zona norte de la huerta valenciana, y que con el boom del esmorzar se convierte en una odisea poderlo hacer ya que te encuentras con cola junto a la barra esperando ubicación. El sitio rezuma autenticidad y valencianismo popular hasta en el nombre: "Xoret", diminutivo de Xoro, que es Melchor en valenciano.
El local no es pequeño aunque sí alargado, dejando la barra a la derecha y tras ella la cocina; a la izquierda una fila de mesas y al fondo algo más de espacio para la mayoría de mesas: mucha gente del lugar (saludos, "lo de siempre", etc); debes quedarte en la cola y cuando llega tu turno pedir lo que quieres (conviene ir aprendido) y hasta que acabes que vuelves y pagas en el mismo lugar de la barra.
Aquí la base de la cocina en almuerzos y comidas es la cocina valenciana de la huerta incluyendo arroces a medio día, pero ojo que está en rango de vinoteca porque, por ejemplo, tiene por copas una gran variedad de opciones incluyendo vinos generosos, riesling; por botellas baste decir que las muchas posibilidades de vinos franceses (hasta 14 sin contar los Beaujolais) están clasificados por zonas, además de los 8 champagnes diferentes, y es que Mel, el hijo, es de los de comer bien y beber incluso mejor..
El servicio es atento (y más con el ritmo que llevan), profesional a la fuerza y con buenas recomendaciones. En mi caso salieron de cocina a ofrecerme la posibilidad de un huevo frito añadido sobra la tapa, que por supuesto acepté.
Tuve suerte y me tocó la primera mesa, ancha, prevista para 3-4 comensales, de madera, desnuda, con sillas anchas y entre el armario de copas y un paraban de la entrada con vistas al trasiego de barra y cocina. El ritmo de salida de encargos de lña cocina es asombrosamente rápido ya que hay mucho personal dentro; todo ello contribuye a que la cola vaya fluida.
Para beber el académico vino tinto (Velata), de botella abierta y servida en la mesa, con gaseosa La Casera; por ello y por su carta de vinos, de forma excepcional en el esmorzar puntuaré el vino. El gasto un buen variado de aceitunas y un par de piparras, más el cuenco con cacahuetes con corteza tipo collaret, ambos de buen nivel.
El pan es el único pero que le encontrado ya que se trata de un tamaño que parece algo menos de media barra de un pan que le falta calidad, estar más crujiente y que me temo que es similar a los de elaboración rápida en casa. Su relleno fue:
. tortilla francesa con embutido: no quedaba ya el clásico de tortilla de patatas -muy recomendable- y se quedó en sin patatas pero recién hecha; acompañaban un chorizo y una morcilla de calidad más que correcta. Debía ser demasiado tarde porque en la vitrina sobre la barra quedaba más bien poco.
. tapa de sangre frita con cebolla: había visto en una mesa una ración de este producto tan valenciano y no pude resistirme; además con el extra propuesto de "huevo frito dejado caer" ya estaba salivando antes de sentarme. Un poco más de sal no hubiera sobrado, aún así, siempre valor seguro.
. el cremaet, aquí tienen una especialidad y es que está hecho con miel, de la que tiene en venta un buen surtido de variedades; el café fue casi testimonial porque entre el ron quemado y la miel le queda poco espacio (aquí le llaman café en tanga por su pequeña porción). Es que la huerta da para mucho y en estos momentos es un espectáculo ver los campos de alcachofas en plenitud.
En el precio hay que pensar que es casi como un doble almuerzo.
bocadillo
tapa
gasto
cremaet
comedor
interior
Prueba superada porque comer con la calidad que hemos comido y sobre todo, la atención del personal, no es normal. Y digo que no es normal cuando en el mismo restaurante y al tiempo hay una comunión, un cumpleaños de unas 20 personas y tres comidas familiares de 8 ó 10 comensales, y comes con la misma calidad y atención que un día "normal" es para agradecer y valorar. Creo que todos sabéis de que hablo.
Reservé el miércoles y cuando llegamos y vemos multitud de mesas muy colectivas y sólo la nuestra (y una en la entrada) de tres, pues pensé que ya teníamos cocina colapsada y servicio atacado. Uff...
Nada de eso; cartas enseguida, comanda inmediata a cargo de Nuria (profesional donde las haya) y otro compañero del que no sé el nombre muy atento todo el tiempo. Y lo mejor, y lo raro en estos eventos agobiados: sonrisas y cordialidad todo el tiempo y servicio inmediato.
La comida, pues más de lo mismo:unos calamares andaluza, esgarraet y foie micuit, todo ello correcto, con pan tostado con tomate natural. Y paellita PERFECTA ya sin alcachofas pero con caracoles. Todo muy bueno. Flan de almendra y sorbete de limón como postres.Dos cañas, agua sin gas, Pago de Carraovejas, dos cafés y pacharán abundante.
Hoy me han cautivado porque pensaba que iba a ser el típico desastre por los eventos. Salvo el jolgorio (que la verdad, ver niños y padres felices hoy en día es un placer)la misma atención o aún mayor porque se hacían cargo de que los eventos a veces no gustan a los que no están en ellos.
Un diez por la atención, la paella muy muy buena y lo demás, también más que correcto. Restaurante fichado
El título debe explicarse para que no haya equívocos: es un restaurante mucho más que digno, mesas separadas y amplias, mantel de tela, cubertería, copas y vajilla de categoría. Es una casa de pueblo, acondicionada la casa y mentalizadas las personas que están en ella para dar de comer a quienes acuden:buen producto y mucha cordialidad.
Objetivamente no hay mucho que añadir a los comentarios anteriores por lo que daré mi percepción personal, subjetiva.
Llegamos a las 13:00, con el personal acabando de comer. Esperamos fuera y no sólo no les molesta sino que nos sacan a la calle, una carta para que vayamos viendo. Entramos y después de un "bon profit" dedicado al personal que acababa sus cafés nos acomodan en una mesa amplia y luminosa.
Pedimos a la carta aunque hay varios menús: calamares romana (Nuria, una camarera atentísima todo el tiempo) nos sugiere que media ración; estuvieron correctos (son a la andaluza con un rebozado añadido de pan rallado), unas almejas con salsa de alcachofas en media ración, (lasalsa de alcachofas se acabó a cucharadas: sublime)y unas croquetas (ALMÓNDIGAS les llaman, supongo que acogiéndose a las licencias que al respecto ha aprobado recientemente la RAE) variadas de bacalao, jamón ibérico, boletus y bogavante. También correctas.
Cambio de platos y cubiertos constante.
Luego habíamos encargado una paella valenciana con alcachofas. La sacó a la mesa la propia cocinera (estamos en una casa de comidas) y no quedó ni un grano.
Dos postres de helado y crema TOSTADA (que aquí ya lo habíamos inventado), dos cafés y pacharán.
Como bebidas dos cañas, agua mineral y un Pago de Carraovejas crianza 2011 perfecto de temperatura.
Pongo muy buena nota al servicio de vino porque, a mi entender, hicieron lo que toca: enseñarlo antes de abrirlo, darlo a probar, tenerlo bien conservado y permitir que el comensal se lo sirva cuando le apetezca y en la cantidad que considere (estoy harto de servicios de vino muy atentos que te llenan la copa, supongo para tardar más en volver, sin considerar si es blanco, que requiere pocas cantidades para que no se caliente)
Así que, en fin, comida muy agradable, más que correcta en la calidad y con una atención amable a más no poder: simplemente te hacen sentirte a gusto. Desde luego volveré muchas veces
Hemos ido hay a comer a este restaurante y hemos tomado el menú Huerta que hemos acompañado con refrescos y agua, por lo que tengo que volver para cenar o comer como toca (con un buen vino).
El menú se componía de los siguientes platos:
- Croqueta de bogavante con cebolla caramelizada. Correcta sin más.
- Clochinas. Magníficas, en su punto de cocción y sin artificios que estropean el sabor.
- Puntilla. Muy buena y nada aceitosa, en su punto.
- De plato principal arroz a banda. Buenos sin más.
Las raciones correctas y el servicio acertado.
Invitado por el inquieto Grupo de Catas Valencia y aunque Josep Gallego ya reflejó el comentario sobre la cena. Al ser mi primera visita a Ca Xoret y como está me sorprendió gratamente aquí va una pequeña crónica del evento:
Llegamos puntuales a la cita en el barrio Roca de Meliana. Nada más entrar un recibimiento acorde: Manzanilla pastrana pasada Hidalgo acompañada de encurtidos y jamón.
Una vez intercambiados saludos e impresiones ocupamos mesa los 13 comensales dispuestos a dar buena cuenta del menú y los vinos sorpresa escogidos por Mel y Josep.
Entrantes Individuales
Puré de Patatas con Pulpo a Feira
Esgarraet
Sepia con Cebolla
Albóndiga de Bacalao con Tomate Pimiento y Tollina
Vieira a la Plancha con Cebolla Caramelizada
Plato Principal
Arroz Caldoso de Crustáceos (Buey de Mar, Centollo, Cangrejo, Galera)
Postre
Cuajada de Horchata y helado de crema de Xufa.
Toda la comida acompañada de un pan de extraordinaria calidad servido con AOVE de Montán (Castellón). También pudimos probar un Aceite de Chufa que particularmente no me dijo nada.
Los platos de buen nivel. Comida tradicional valenciana (de tota la vida) con algunos guiños más modernos como el puré de patatas con pulpo (muy destacable) o la vieira. La sepia con cebolla creo estar en lo cierto si digo que fue el plato de la noche para casi todos. ¨Tiernísima acompañada de la tradicional cebolla y una salsa trabada que invitaba a no parar de mojar. Un plato aparentemente fácil pero al que yo llamo Guiso de paciencia
Al arroz como cita Josep algunos llegamos muy justos (El pan hizo estragos). Buen fondo y de potente sabor. Buena excusa para volver y probar algún arroz seco.
El postre original: una suave cuajada de horchata y refrescante la crema de Xufa.
VINOS
Si seguís de vez en cuando a Catas Valencia ya sabréis que no se andan con medias tintas en esto del Vino. Normalmente hay una temática. La de esa noche era La Bodega de Mel y no se quedaron cortos. Ahí va el festival:
1.- Aalto Ps 2005. Bodega Aalto. D.O. Ribera del Duero
2.-Izadi Expresión 2001. Bodegas Izadi D.O. Rioja
3.- El vino del tio de Mariam D.O. Calatayud (aunque no está amparado por la D.O.)
4.- Árboles de Castillejo 2012. B. Castillejo de Villarrobledo. D.O. La Mancha
5.-Reserve de Gassac 2011. Pays de l’Herault, subzona de Languedoc-Rousil.
6.- Alcovi Blanco 2012: Vino de mesa. Almedíjar (Castellón
7.- Mas d’en Compte 2008. D.O. Priorat
8.- Chivite Colección 125 Blanco 2005. Bodegas Chivite D.O. Navarra
9.- Chaeau Romassan Bandol 2004. Bandol, subzona de la Provenza
10.- Emeritus 2000. Marques de Griñon. D.O. Dominio de Valdepusa
11.- Sidra Valveran 20 manzanas. Sariego, Asturias. Sidra de hielo
11 Vinos 11 de los que sin duda me quedo con Izadi, Chivite y Emeritus. Muy original la refrescante Sidra de hielo.
En cuanto al local es cómodo y espacioso con dos salas y decoración tradicional valenciana. El servicio fue en todo momento como si estuviéramos en casa con la añadidura de la complicación de los vinos.
Destacar la bonita y bien surtida bodega situada a la entrada de este enamorado del vino que es MEL un joven inquieto de este mundillo que acompañado por su familia defiende la tradición culinaria valenciana: HUERTA y MAR.
Gracias Catas Valencia.
La Bodega de Mel. Catas Valencia
Con motivo de la cata del mes de abril visitamos este restaurante situado en el barrio Roca del municipio de Meliana, en plena Huerta. El local es amplio y cómodo, puede ser un bar de tapeo o un restaurante en el que comer y cenar cómodamente. La cocina se basa en producto y tradición de la zona y en ese sentido cumple con creces las expectativas. Nosotros estuvimos muy cómodos, buenas copas, vajilla y cubertería, detalles desde el principio, un servicio familiar y próximo y unas elaboraciones típicas con un excelente producto.
También debe destacarse la oferta en vinos, colma con creces la cocina, la inquietud de Mel en este campo le lleva a disponer de una gran cantidad de referencias tanto en carta como fuera de ella capaces de satisfacer y sorprender a cualquiera, de hecho los vinos de la cata procedían de ella y los seleccionamos ambos entre muchas opciones.
El menú fue el siguiente:
ENTRANTES INDIVIDUALES
Puré de Patatas con Pulpo a la Feira
Esgarraet
Sepia con Cebolla
Albóndiga de Bacalao con Tomate Pimiento y Tollina
Vieira a la Plancha con Cebolla Carameliza
PLATO PRINCIPAL
Arroz Caldoso de Crustáceos
(Buey de Mar, Centollo, Cangrejo, Galera)
POSTRE
Cuajada de Horchata y helado de crema de Xufa
Todos los entrantes bien ejecutados, muy buen producto, me encantó especialmente la sepia con cebolla, pero por citar alguno de los platos. El arroz muy rico también, creo que si de algo nos quejamos fue del exceso en las raciones que nos llevaron a que el arroz nos superase a muchos de nosotros. El postre muy refrescante, lo necesitábamos así después de todo.
El pan muy bueno, con aceite de calidad y muchos otros detalles que hicieron muy grata la velada.
Dar las gracias a Mel y a todo el personal del restaurante, muy familiar, por cierto, por una gran cena, muchos detalles y un trato estupendo que deseo hacer constar, sin entrar a hablar de los vinos que ocuparán otro espacio. El precio no incluye vino.
Comida familiar compuesta de clochinas al vapor muy ricas, unas croquetas de bacalao aceptables, croquetas de bogavante a mejorar y unas bravas perfectas. Paellita de pollo y conejo con alcachofas que aunque no estaba mal, me esperaba un poquito más, de vino elegimos un Pruno 2008 que acompaño perfectamente al arroz. Sorbetes y cafes. Estuvimos en una terraza acristalada con mucho calor, lo que hizo que la comida no brillara como debiera. Buscaremos mejor o peor tiempo y volveremos.
2ª vez que comemos en Ca Xoret y vuelve a convercer, mucho!!
Carta de calidad, infinidad de arroces: he probado 3 y a cada cual más bueno.
Trato exquisito de camareros y dueño.
Muy buena Relación Calidad-Precio. 25 eur/persona por entrantes, bebida, arroz, postres y café.
Repetiré muchas veces.
Volvimos a ir a comer a Ca Xoret, compañero de trabajo durante años en una empresa de porcelana.
Entrantes:
Calaramares, Sepia y Albondigas de Bacalao,junto con "allioli"
Correctas en cuanto presentacion, sabor y cantidad. como siempre el "allioli" estaba impresionante en cuanto a textura y sabor.
Comida:
Paella del "señoret", muy buena en cuanto a sabor y cantidad, como unico "pero", estaba un poco con exceso de aceite, pero no se hizo pesada despues.
Regada con vino blanco de Valencia , no recuerdo el nombre, pero era un Sauvignon correcto en presencia y frescura. 2 botellitas,
Postre, helado de limon, correctoy cafe bueno tambien.
Buena separacion entre mesas y buen servicio, como unico "pero" estabamos en la terraza exterior y el tema de la insonorizacion no era el adecuado, habia un grupo de personas que era bastate ruidoso, estabamos en fallas y era tampoco resulto excesivamente molesto.
Agradable sitio para comer en familia y Melchor se porto como siempre perfecto, Luego nos tomamos unas copitas de Reymos.
Como dicen los anteriores comentarios, es un restaurante típico valenciano de la huerta, con sus azulejos,..., y comida.
El servicio genial, muy agradables, y la comida,bien, correcta.
Pedimos clochinas, muy buenas, y unas croquetas, normalitas. Un arroz a banda, bueno, un tiramisú, recargadisimo de azúcar que no me gustó nada, y cafes.
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