Me habían recomendado algunos amigos este restaurante, sobre todo por sus menús de mediodía y su, al parecer, excelente relación calidad precio; así que 7 amigos quedamos para cenar, y al reservar el camarero, muy amable, me comentó que me podía mandar los menús por correo. Y así fue, interesantes y a buen precio, aunque al final cenamos de la carta y a compartir. En la carta hay un apartado de entrantes, otro de ensaladas, otro de llescas (montaditos de los grandes) y otro de plato principal de menor número y con predominio de carnes. Pedimos 2 ensaladas: una cuyo ingrediente era el salmón, y otra el pollo, normalitas; las llescas, grandes abundantes y buenas;unos saquitos de pasta brick rellenos de queso muy buenos; un variado de croquetas: de setas y de espinacas, éstas muy ricas y unos chipirones creo que guisados con verduras y bastante sosos. Los postres por persona gigantescos.
Casi todos bebieron cerveza, pero la carta de vinos era bastante amplia; yo pedí dos copas (buenas) de vino de la casa, blanco y tinto de la Mancha, correcto.
El servicio muy amable y la luz ambiental demasiado tenue.
Dificilillo lo de los 30 € para cualquier restaurador hoy en día. Parece una barrera sicológica en las cenas de empresa para estas fechas, la cantidad que satisface al grupo. Pero también hay riesgo y para algunos restaurantes se convierte en toda una trampa. En este caso salieron airosos que ya es bastante. Platos bien presentados y con generosidad en las raciones, luego las ganas de agradar están ahí, gente joven al frente, voluntariosa. Vino, agua y cervezas sin escatimar dentro del precio fijado. Unos vinos sencillotes que carecieron de servicio y que todos comprendimos su cometido, Alta Plata 2009 (Rueda) y Vega Cascajo 2009 (Rioja). El individual es uno de los tres menús que tienen para Navidad, y fué el que se eligió.
- Cremoso de verduras. Suave combinación del puerro con la espinaca y un poco de yuca por arriba, correcta.
- Ensalada de brotes tiernos, salmón, aguacate, cherry, queso fresco y pistachos. Podría haber sido perfectamente para dos personas, supongo que esos brotes serán de bolsa, pero nada que objetar a esta ensalada tan completa.
- Hojaldre de confit de pato con salsa de frutos rojos. Buena masa y buen relleno, le sobraba la salsa que caliente no sabía a nada.
- Platos principales de medallones de solomillo con manzana asada, setas y reducción de PX para unos; y popietas de lubina rellenas de gambón con escalibada de verduras para otros. He decir que suenan mejor que saben. Hubiera preferido un solo medallón de buey que los tres tacos de solomillo de cerdo que pusieron, aunque aquí está claro que es una cuestión de presupuesto. Sobre el pescado hubo para todos los gustos, igual que la cena en sí.
- Tartas a compartir muy buenas, pero de esta manera acaba formándose un batiburrillo nada agradable por lo que la gente deja de meter la cuchara.
Seguro que fuera de grupos se come o cena mejor, es posible que lo compruebe, pero creo que también hay que criticar y valorar este tipo de cenas.
Vivo en en el barrio de Ruzafa, y este restaurante se ha convertido en unos de los mas asiduos para picar algo a muy buen precio y muy bueno.
Sirven tapas, tostas y ensaladas.
Personalmente las croquetas me encantan, las de espinacas, cocido, etc.
El servicio es muy bueno, atentos y rapidos.
La terraza es un lujo para cuando hace buen tiempo.
Pegado al mercado de Ruzafa y a la iglegia de San Valero, zona peatonal y muy agradable del barrio de Ruzafa. Tienen una terraza bastante grande, aunque cenamos dentro debido al fuerte poniente de ayer.Como me gusta este barrio, en el que cada vez mas estan proliferando más y más sitios.
Ambiente joven, informal y de corte algo moderno en el interior.Servicio joven y cercano.
Se nota la cercania a un buen mercado y las ganas por comprar productos de calidad, tomamos varias cosas al centro en plan picoteo, una de sus llesques, de mermelada de tomate, queso mató y anchoas.Estaba muy buena, y es bastante grande.Perfectas para compartir entre varias personas. Probamos las croquetas de cocido, que quizás estaban algo faltas de sabor y luego tomamos unas gambitas rojas a la plancha, las cuales eran de tamaño pequeño pero sirven bastantes, muy bueno el sabor de la gamba roja , se nota que eran frescas y estaban bien hechas.
Con varias Alhambra especial, una copa de vino,agua y postre a compartir.30 euros. Respecto a los vinos, quizas les vendria bien disponer de variedad de vinos por copas.
Conclusion, un buen sitio para cenas en plan picoteo, volveremos. Tambien tenian un menu de Lunes a Viernes a mediodia, bastante interesante.
Situado justo delante del mercado de Ruzafa, local de pequeñas dimensiones pero muy amplio por techos altos y de corte moderno.
Tiene una terraza muy agradable aunque nosotros comimos dentro, el servicio fué muy atento y eficiente.
Tomamos el menú de mediodia que es 3 primeros a elegir y 3 segundos con postre.
Pedimos:
Coca de dacsa con anchoas: Buenísima y buena también la presentación, acompañada de ensalada y caramelo, coca de maiz casera con queso fundido, huevo y anchoas.
Vichyssoise: Muy buena también.
Chipirones: con salsa verde y muy buena presentación también, riquísimos.
De postre nos han ofrecido tartas caseras y hemos probado la tarta de cuajada, con miel y caramelo.
Resumiendo,buen sitio con buena rcp, la carta de platos era interesante y te la acompañaban de fotos, cuidan mucho la presentación y los sabores.
Excelente rcp el menú que hemos tomado
No hemos probado vino por lo que no puedo opinar, aunque tengo intención de volver a comer a la carta y ver los vinos
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