Siguiendo a nuestros amigos foreros, decidimos visitar este restaurante en nuestras vacaciones. En Formentera todo es maravilloso pero hablaré del establecimiento.
Al llegar, como íbamos en coche, entramos por la entrada trasera que es la que da al parking. Para ello hay que pasar frente a la cocina lo cual ya estropea algo el tema pues está sucia y desordenada.
Nos recibieron bien, era temprano y éramos los segundos, pero la chica que nos sentó y nos dió la carta no tenía mucgo oficio. Efectivamente la carta de vinos era flipante, sobre todo teniendo en cuenta que el local, aunque acogedor, es un cobertizo tipo chiringuito, pero agradable. En la tierra del chillout,la música en este local era estridente y no permitía conversar.
Pedí un Clos de L´Obac para que lo fueran abriendo, algo que la dama no entendió muy bien, pero lo hizo. Las copas que estaban en la mesa eran de agua, de vidrio grueso, y tras no poca insistencia conseguí que me pusiesen unas algo mas "finas": a la luz de la carta con "Pingus" y "Unicos" (esto es común en Formentera) no esperé que le resultase raro poner buenas copas.Tampoco me resultó normal que me lo abriese y se fuese.... en fin.
La comida de las niñas pequeñas, nuestras hijas, no fue una confección a la medida, había una carta para niños. Pero que los nuggets de pollo sean de bolsa de 5 kg congelados es comprensible pero no algo con lo que el cocinero deba de desfilar ostentósamente por enmedio del comedor, digo yo.
La ensalada con queso de cabra era, eso, ensalada. Ni grande, ni bonita, ni...pero bueno, era una ensalada. Los dátiles con bacon eran también congelados o al menos el núcleo del dátil era hielo. La carne a la piedra era carne de mediana calidad. Como habíamos visto la cocina no nos metimos en cosas muy elaboradas, a lo mejor ese fué el fallo.
He de confesar que a la luz de la cocina que vimos nos quedamos en el Restaurante por no hacer un feo, como también hicimos al no devolver una botella de vino cara (60 €) que estaba leve pero claramente "picada".
En fin, que tuvimos mala suerte. Estuvimos 7 días y en 7 restaurantes. Todos buenísimos. En este....tuvimos mala suerte.
Restaurante situado en un lateral de la carretera de La Mola, dirección Ca Marí.
Ya hace tiempo que queríamos venir...
Nos sorprende gratamente, nada más entrar, una de las terrazas de ambiente rústico más entrañables de toda la isla... me recuerda al patio de la casa de ni abuela (aunque éste es más grande)
Buena atención por parte de todo su personal. Nos cuentan que se dedican a la gastronomía de Formentera desde el año 1969.
Tomamos ensalada de Formentera a las finas hierbas, tagliattele con salmón y basilico, como entrantes. Moussaca vegetariana y cerdo de Formentera con manzanas, como platos principales.
Sorprendente carta de vinos, con joyas como Petrus, Laffite, Flor de Petrus... y maravillosas referencias nacionales como Aalto, Vega Sicilia, Clos de L'Obac... Tomamos un Semele muy correcto.
Comida sencilla, sabrosa.
POstre, una rica mousse de chocolate.
Qué agusto estuvimos, qué agusto cenamos!!!
lo maravilloso de lo sencillo
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