Mucho veremero que, en su momento ensalzaron el local, no podían estar todos equivocados, así que propuesta de comer para dos y allá que vamos a hacer unos kilómetros para conocerlo. El local está en el pueblo de Faura sin una gran apariencia externa, pero cuando entras dispone de una sala y detrás una especie de terraza con luz natural muy agradable, donde nos situamos.
El servicio muy diligente y profesional con consejos adecuados. Salida de platos de cocina a buen ritmo y eso que se fue llenando progresivamente. Mesas de madera, sillas correctas, buena vajilla, copas y cubiertos con cambios frecuentes. Bonita decoración tipo casa de pueblo elegante. La cocina está basada en producto sobre todo de cercanía y temporada con una elaboración y emplatado actualizado.
La carta de vinos es muy muy amplia y se nota que tienen interés en el tema; es variada bien ordenada y documentada; buenos precios (inferior a x2) con vinos poco frecuentes. Elegimos, tras mucho dudar, Uvas Contadas monastrell de DO Yecla. También una botella de agua filtrada hecha especial para la casa como ahora está de moda. El servicio y copas de buen nivel aunque sin rellenado después del primer servicio.
La carta de comidas se distribuye en bastantes entrantes, los principales y los postres. Con esa base se confeccionan diferentes menús: menú de tapas (24€) con 5 entrantes y postre, menú exprés (24€) con 3 entrantes compartidos más principal y postre, menú degustación gat negre (27€) con 5 entrantes compartidos, principal y postre. Nos traen por cortesía un más que correcto cestillo de pan y unas buenas aceitunas de aperitivo y ya teníamos reservado el menú largo que elegimos los entrantes compartidos y coincidimos en el principal y en el postre:
. ensaladilla de mejillón en escabeche: bien de sabor con unos nachos caseros; ración ajustada para ser compartida.
. ximet de titaina: una versión mini del pepito clásico del Cabanyal. Elaboración fallida porque apenas lleva mezcla (titaina de buen sabor) quedando un mazacote de pan semiblando sin sabor a pesar de estar frito. Prescindible.
. clotxinas con curry rojo: buen producto con la novedad de la salsa con curry rojo puesto por encima. Aporta.
. carpaccio de manetas de cerdo con aceite de pimentón y cebolla crujiente: bien preparadas y buen aliño más la textura de la cebolla.
. huevo a baja temperatura con chistorra y panko: todo en buen punto y calidad y el panko contenido en la textura, dejando protagonismo a los actores principales. Palto para no fallar.
. cochinillo a baja temperatura con pisto de verduras de temporada: plato muy fallido (quizás porque necesitó de recalentado) dejando la textura de la piel gomosa y la carne más seca de lo deseable.
. puding de dátiles con salsa toffee: viene además con bola de helado de vainilla; bien elaborado y presentado.; no satura de dulce y eso ya es mucho en un postre.
Para la sobremesa un buen cremaet cada uno y recordar anécdotas de cuando íbamos con pantalón corto al colegio.
Me quedé por debajo de las expectativas con dos pases muy fallidos que además se veía ya mal en el plato antes de probarlo, y que lo mejor sean las clotxinas y el huevo, pues me deja muy frío.
clotxinas
huevo
ximet
ensaladilla
carpaccio
cochinillo
Por lo leido, pienso que ya no es lo que era cuando se publicaron los anteriores comentarios... no creo que vuelvas.
Saludos
Lo peor es que arrastré a un amigo para sacarlo de su zona de confort gastronómico..
Saludos
Eso si que sabe mal.
Saludos
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