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Restaurante Cal Campaner en Roses
Restaurante Cal Campaner
País:
España
Provincia:
Localidad:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:

Añadir vino por copa

Precio desde:
45,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Nota de cata PRECIO MEDIO:
62 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.3
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
5.5
Comida COMIDA
8.9
Precio medio entorno ENTORNO
6.3
RCP CALIDAD-PRECIO
7.8
Ostras Gillardeau , pan con tomate
Mejillones de bouchot a la marinera
Presentacion del cabracho antes de pasar por las brasas
Cabracho emplatado
Surtido de postres
Orange Republik Casa Rojo IGP Castilla y León Godello 2024
Mejillones a la marinera
Sepiones
Escórpora a la brasa del Josper
Tiramisú
Vino Ikygall
Sepionas
Gallo de San Pedro
Tiramisú
Vino Riesling
Mar de Frades
Tiramisú y profiteroles
Escórpora a la brasa
Escórpora
Sepionas
Mejillones a la marinera
Lubina desespinada
Lubina
Cigalas
Lenguado a la plancha
Gambitas de Roses a la plancha
Almejas
Carpaccio de Gambas
Ostras Guillardeau
Nuevo local
Cabracho, sin más.
Sepionet en su tinta
Carpaccio de gamba de Roses
Callos de Mar
Carpaccios de gambas
Anchoas
Opiniones de Cal Campaner
OPINIONES
19

Con motivo del cincuenta aniversario, se ha remodelado totalmente el restaurante, las luces son con colores cambiantes a voluntad, Marc hizo este día una demostración de las distintas tonalidades de las mismas, azul, verde, amarillo y blaugrana, esta última arrancó los aplausos de varias mesas.
Otra de las novedades es que han incorporado una parrilla de carbón para ofrecer la cocción del pescado a la brasa como alternativa a la cocción a la plancha.
Poco a durado la carta a la que se refiere Joan Thomas, este día por lo menos no apareció en ninguna de las mesas y continua siendo Anna con su pizarrita quien va mesa por mesa ofreciendo los productos del mar disponibles, la que sí a desaparecido ha sido la gran pizarra que colgaba de la pared
Los primeros consistieron en un muy buen pulpo de roca al estilo gallego con su justo punto de pimentón picante y las sepietes con su tinta a la plancha que en pocos sitios como aquí saben conseguir el justo punto de cocción.
De segundo una dorada a la que le faltaban pocos gramos para llegar al kilo y que nos fué presentada en una bandeja antes de proceder a su cocción, pedimos que la cocieran a la brasa con un resultado espléndido teniendo en cuenta la dificultad que entraña este tipo de elaboración, técnica que ha tenido que aprender a dominar Joan verdadero especialista con la plancha a la que saca a cada uno de los productos del mar que pasan por ella su máxima expresión.
Un blanco de la D.O. Empordà, servido a muy buena temperatura y una botella de agua de medio litro acompañaron la comida.
De postre compartimos un variat cal Campaner.
Dos cafés.
Como siempre salimos con la sensación de haber comido un excelente pescado.

Tras haber leído el comentario mas reciente sobre este restaurante que efectuó Owiban Ferran en agosto del 2015, así como todos los anteriores y diferentes buenas criticas por aquí y por allá decidimos reservar por teléfono y hacer una incursión rápida a Roses para ir a comer a Cal Campaner el domingo 27 de marzo a las 13 horas.

El restaurante ha sido totalmente renovado , ha estado cerrado por obras durante tres meses y acababa de abrir sus puertas hacia solamente tres días.

La decoración es totalmente distinta a la que había estado descrito anteriormente, ahora el bar ha desaparecido y como puede verse en la foto, el restaurante se extiende a lo largo de su sala rectangular hasta llegar a la cocina, que está a la vista. La decoración es contemporánea, predominando el color azul del mar. Debe tener una capacidad para acoger unas 50 personas. Las mesas, al menos las de cuatro personas, que es donde nos aposentaron, son amplias. Están vestidas con manteles y corremesas de tejido y servilletas de papel. Vajilla y copas correctas. El servicio de sala es amable y profesional, atendido por los hermanos Anna y Marc Magester, el servicio del vino es inexistente, se limita únicamente al descorche de la botella.
Por lo que había leído anteriormente, han habido también cambios en lo relativo a la presentación de los platos, ahora existe una carta impresa con los precios y en una pequeña pizarra que pasan por las mesas se detalla lo que hay disponible en el día. El precio de los pescados, todos fresquísimos, continua siendo al peso. Provienen de las lonjas de Roses, Port de la Selva y Llança.

Al frente de los fogones, o mejor dicho de la plancha, está el chef Joan Romero, marido de Anna, quien trabajó durante cinco años en el Bulli y en la famosa pasteleria Escribà de Barcelona. Pura maestría en la difícil cocción del pescado a la plancha.

Ese día no tuvimos suerte a la hora de elegir el que iba a ser nuestro menú, no habían callos de rape, su plato estrella, ni sepionets, ni negrito, ni... en fin quedaban algunas colitas de rape, dos pequeños rodaballos y un lenguado mediano... Las lonjas cerraron el viernes santo.

Decidimos pues organizar nuestro menú en función de las existencias.

De entrantes compartimos :

Seis ostras Guillardeau Pequeñas, pero carnosas y muy gustosas. Guillardeau es un valor seguro.

Carpaccio de gambas Buen producto, muy sabroso.

Almejas Buenas, pero prefiero las gallegas.

Gambitas de Roses a la plancha Excelentes, un producto de 10 y perfectamente cocinado. Para repetir y seguir repitiendo.

Como plato principal compartimos

Lenguado a la plancha Gran producto servido en su perfecto punto de cocción.

Los platos no llevan ninguna guarnición.

El pan con tomate, que acompañó la comida, puede mejorarse.

De postres compartimos :

Surtido Cal Campaner Buenos, sin mas.

Dos buñuelos Cal Campaner Flojitos. Buen sabor pero incomibles, como se dice en Francia unos verdaderos "étouffe-chrétiens"(Familiarmente alimento de consistencia espesa y densa que ahoga). Supongo que debe haber un equivalente en castellano pero lo desconozco. No puedo creer que esos buñuelos hayan salido de las manos de Joan Romero. Mi puntuación global se verá disminuida debido a los postres.

Para beber tomamos un vino blanco joven Waltraud 2014 DO Penedès Bodegas Torres, cepaje 100% Riesling. Me pareció elegante fresco y afrutado. Acompañó perfectamente el pescado y el marisco.

Finalizamos con dos cafés.
La cuenta ascendió a 66,37 €/persona. Buena RCP. Al final de la comida pude intercambiar unas pocas palabras con el chef, ya que el restaurante estaba lleno hasta la bandera y éste estaba solo en la cocina, para felicitarle por su "maestría en la cocción de los pescados en la plancha".
Si estamos por la zona volveremos, pero esta vez llamaré antes para cerciorarme de que tienen más producto disponible y sobre todo, callos de rape y negrito. Excelentes productos del mar. Buen restaurante de pescado a la plancha.

  • Lenguado a la plancha

    Lenguado a la plancha

  • Gambitas de Roses a la plancha

    Gambitas de Roses a la plancha

  • Almejas

    Almejas

  • Carpaccio de Gambas

    Carpaccio de Gambas

  • Ostras Guillardeau

    Ostras Guillardeau

  • Nuevo local

    Nuevo local

Aprovechando que estábamos unos días por la zona y que los amigos Jerónimo y Rosa son fáciles de engatusar para esos menesteres nos pasamos a disfrutar de los productos del mar en este bar/restaurante de Roses.

De entrada, y como ya han comentado, el local es más un bar que un restaurante. De todas formas uno se encuentra cómodo, que es lo que interesa, apariencias aparte.

Tienen una carta sin precios colgada en la pared con todos los productos que pueden ofrecer, y una más pequeñita con los precios donde se recogen los productos de que disponen ese día. Los precios pueden parecer altos, pero ya les aseguro que después de disfrutar como lo hicimos no nos lo parecieron en absoluto. Y es que la excelencia se paga, claro.

Pedimos unas raciones para compartir (éramos 6 comensales, entre ellos 2 niñas de 3 y 6 años) y a continuación un pescado a la plancha.

La Marta cuando leyó "ostras" en la carta de la pared ni se lo pensó. Se zampó 3 preciosas ostras de Bouzigues. Al medio de la mesa pedimos:

- Anchoas con pan con tomate : deliciosas y enormes anchoas y muy buen pan con tomate.
- Sepionets a la plancha : una delicia absoluta. Pequeñas sepias que van del mar a la plancha, sin más. Pero qué plancha!!! Y qué producto!!! Sabrosas a más no poder, con un chorrito de aceite de oliva. Pedimos otro plato en vista del éxito. De 10.
- Callos de rape con garbanzos : cazuelita con este guiso tan típico, pero con los callos del rape. Curioso y muy bueno. Y la salsa para mojar mucho pan!
- Mejillones a la marinera : pequeños mejillones, sabrosos, y en una salsa para mojar pan de nuevo.

Como pescado, las nenas se comieron una colita de rape, de nuevo magistralmente pasada por la plancha. Los mayores decidimos probar uno que no conocíamos llamado "negrito" . Según nos explicaron es un pescado de fondo que se alimenta de gambas. Es un pescado grande, con lo cual lo que hacen es sacarle los lomos desespinados y pasarlos por la plancha. De nuevo una delicia, un pescado fino y con el toque preciso de cocción y el chorrito de aceite. Muy, muy bueno.

Los postres son caseros y muy buenos. Yo, si no recuerdo mal, tomé un buen tiramisú.

Para beber cayeron como si nada un par de botellas de ese gran cava que es el Gramona Imperial. Carta de vinos cortita pero con interesantes referencias y copas correctas.

En resumen, yo aún sueño con volver a comer esos sepionets, con eso lo digo todo. Son unos maestros con la plancha y tienen unos productos del mar excelentes.

Lo que digo, tengo unas ganas terribles de volver!

P.D. el precio es aproximadamente lo que pagamos los adultos.

Excepcional.
Si lo que buscas es un restaurante con mesas bien vestidas, con cristalería de alto copete, Maietre y Sumiller este no es tu sitio.
Si por el contrario lo que buscas es la mejor materia prima tratada con una maestría y cariño difícil de encontrar, no te defraudará.
Después de varios días de vacaciones por la zona nos guiamos por los comentarios de los foreros y nos dirigimos al local de referencia. Reservamos con antelación. Menos mal. Todo el local lleno y doblaron alguna mesa.
Local donde no entrarías jamás. Bareto, bareto. Cuando entras más de lo mismo. Un bareto.
Decido ir al baño para observar la vitrina donde tienen el género y ahí empiezas a comprender cosas. Vas a encontrar poco envoltorio, pero el regalo es de primera.
Pescados, mariscos, etc... Y unos postres de primera.
Trato muy amable por parte de los propietarios y del camarero. Nos aconsejaron bien sobre algunas dudas que teníamos y el resultado fue inmejorable.
Servicio correcto de vino, a muy buena temperatura.
¿Caro? No te pueden cobrar menos por lo que te ofrecen. Todos vamos a menudo a sitios de medio pelo donde al final la dolorosa sale por unos 30 ó 35€. En comparación, mucha mejor relación calidad precio.
Sin duda para repetir.

  • Cabracho, sin más.

    Cabracho, sin más.

  • Sepionet en su tinta

    Sepionet en su tinta

  • Carpaccio de gamba de Roses

    Carpaccio de gamba de Roses

Por fortuna nada ha cambiado, bueno nada nada.... por suerte ha mejorado, y muchísimo la oferta de vinos con buena presencia de las D.O. Empordà i Penedés.
Hay que comer lo que hayan traido de las lonjas de Roses, Llançà y Port de la Selva, la "carta" es una pizarra pequeña sin precios, los precios están referenciados en una gran pizarra colgada de una de las paredes del local.
No hace falta pedir consejo, todo lo que ofertan es fresco, fresquísimo.
Compartimos de primero unos excelentes mejillones a la marinera, que buena la salsa!! y unos sepionets hechos a la plancha con su tinta, buenísimos
El plato fuerte un rodaballo salvaje de 750 gamos a la plancha, único elemento con que se cocina en este restaurante y con gran destreza, con un correctísimo punto de cocción.
Los pescados tienen el precio al peso.
De postre un tiramisú y un sorbete de mojito. Buenos los dos postres.
Un cerveza para esperar el primer plato y un Empordà, Pholx 12 bien frío,el servicio se limita al descorche.
Dos cafés

bien yo lo llamaria asi mas o menos. el mejor vino que habia era un marques de caceres pero es que ademas era de los 3 que habia. el pescado o marisco si hay porque se ha pescado bien, si no han salido las barcas no hay. mesas y sillas de madera , mantel y servilletas de papel. casi todo a la plancha.como son o eran mariscadores (fonso lo era ) y ahora lo llevan sus hijos y/o yernos (familia vaya...) el producto es la clave del exito, fresco. El personal es de la familia, agradables aunque a veces no tiene el dia , ambiente de pescadores , sencillo pero correcto, el producto compensa todo lo demas. los precios estan acorde con el producto fresco y caro, hay espandenyas y grotes, mejillones fantasticos, pescados, etc etc.

Restaurante que si no fuera por las críticas de veremeros no vas ni por asomo...
Resultado: expectacular:
Lenguado plancha: fresco y a la plancha: excelente
Mejillones marinera: Impresionantes
Gambas: buenas
Callos de mar con garbanzos: Inclasificables.... se salen de nota
Calamares: tres cuartos de lo mismo
Rape: enfín a reventar
Para beber: El equilibrista: buen vino monovarietal de Xarello
En definitiva.. Si no lo conoces o te lo recomiendan ni lo hueles...
Servicio familiar, sin más con mantel de papel y sin estridencias, pero al paladar puede al resto...
Muy,muy recomendable... Si señor
4 personas 200 €

Cuando llamas preguntando su tienen sitio para dos personas, te contestan diciendo si tienen o no tienen piezas de pescado para dos persona y si te apetece el tipo de pescado que tienen.
La verdad es que eso ya me gustó, concretamente ese día solo les quedaban un par de colas de rape de tamaño medio y pero como era la segunda vez que lo intentábamos, (la primera no les quedaba pescado) les dijimos de nos guardaran una.
Un restaurante familiar como dicen en el anterior comentario, entorno sencillo pero agradable y un trato amable y profesional por no decir nada de la calidad del producto.
Al Grano,
Mejillones a la marinera, 10 € - buenos, bien cocinados y llenos.
2 Carpaccios de gambas, 16,50 € c/u, - un carpaccio muy sabroso.
½ de Callos de Mar, 6 € - original plato de callos con sus garbanzos, pero con los “callos” del rape.
Anchoas 7,20€ - muy ricas
Rape a la plancha 24,42 € - muy bueno
Gramona imperial 21 €
Postres variados, Buñuelos, Pa amb tomàquet, cafes……. 117,12 €
De las pocas opciones para saborear comida marinera de calidad y a un precio “normal”.

  • Callos de Mar

    Callos de Mar

  • Carpaccios de gambas

    Carpaccios de gambas

  • Anchoas

    Anchoas

Restaurante sencillo, a veces ruidoso, en el centro histórico y no turístico de Roses, de dirección familiar donde te ofrecen marisco y pescado fresquísimo, solo cocinado en plancha.
Cenamos unas anchoas con pa amb tomàquet (ricas con buen pan y muy buen aceite de Palau-saverdera), ostras gallegas de buen tamaño (prefiero las francesas), unas excelentes gambas y un dentón a la plancha.
Postres caseros. Carta de vinos desordenada pero suficinte con servicio modesto.
Buen café.
Para comer pescado fresco a precio real.

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