Visita a este restaurante, de corta andadura (creo que unos dos años), muy mediático en los últimos meses en los medios de comunicación autonómicos y que en la última y reciente edición de la guía Michelin, han considerado que son merecedores del distintivo Bib Gourmet.
Recepción amplia. Con acceso al comedor que se encuentra en la planta superior, a través de una ancha escalera.
El comedor con techos bajos, en el sentido de la palabra, con una decoración en paredes nula, no creo que se pueda definir como minimalista, pues este estilo creo que intenta expresar lo máximo posible con el mínimo de elementos, y aquí solo hay pintura y focos de la iluminación.
Acomodados 3 personas en una mesa amplia, cercana a las vecinas, cristalería justita y vajilla poco imaginativa y con la impresión de muy trabajada.
Tras unos aperitivos de la casa, que constaron de salmón marinado en una cuchara y en un vasito, una crema de garbanzos, que estaban con buen nivel.
Compartimos:
Carpaccio de foie y bogavante con tomate, buena ración, presentación poco imaginativa. Su contenido muy bueno en el sentido más amplio de la palabra, sobre todo cuando fue perdiendo su temperatura inicial, que era demasiado fría.
Salteado de setas con verduras y jamón: las segundas mejores setas de esta temporada, y eso es para mi concepto un gran nivel, pues me he prodigado mucho. No solo el contenido, también su trato en la cocina.
De platos:
Dos han optado por: Arroz cremoso con cachón: muy bueno, con su sabor y con un arroz muy integrado en el sabor o al revés.
Y el tercero, un plato que consta de degustación de bacalao (pil-pil, montañesa y callos), todos muy bien, destacando el que venia acompañado de callos, combinación que nunca había visto, y que ante el buen nivel de los componentes y su armonía, estaban extraordinarios.
Postres dos personas, tarta de queso con helado de turrón y tarta de galleta: aprobado alto, sabiendo a lo que se anunciaba, detalle cada día menos frecuente.
Tres cafés y unos petit fours, completaron la comida junto a 2 botellas de agua
Carta de vinos, en un formato manejable, pero algo desangelado, sobre todo si se compara con las tendencias actuales, cada día más de diseño, con buen numero de denominaciones nacionales y extranjeras y buenos precios( por ejemplo me fije que Donhoff trocken riesling 2007 estaba sobre 24 euros).
Nosotros tomamos Jiménez Landi 2007 Pielago a 23.50 euros mas IVA.
El servicio del vino limitado a probar y servir en alguna ocasión.
Lado negativo, el servicio de sala, 3 personas para 4 mesas y en total 13 comensales; rápido, pero sin transmitir ganas de agradar, cantando los platos a la llegada de la mesa pero en un tono que solo les podía oír el cuello de su camisa.
Despedida, forzada, por coincidencia en el camino.
Precio total 123 euros, muy buen precio teniendo en cuenta el precio de vino y si nos fijamos solo en la cocina.
En conjunto, muy buena cocina y muy buen precio, entorno tanto del local, accesorios de las mesas y servicio, a mejorar.
Buena, buena cocina la de hoy, lastima el servicio y el entorno.
El otro dia en Sambal estuve hablando con los propietarios, y me ofrecieron hacer una quedada en la primavera, con acuerdo en la villa de Noja con algun hotel en primera linea de playa y con el campo de golf adjunto a nuestra preferencia.
En febrero en el encuentro Verema, lo planteare a los más cercanos. Por cierto si te es posible acercate por alli, aunque solo sea un dia, merece la pena y tenemos una reunion(con comida) con los idem
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.