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Restaurante Vuelve Carolina en Valencia
Restaurante Vuelve Carolina
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:

Añadir vino por copa

Precio desde:
22,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
domingos
Nota de cata PRECIO MEDIO:
39 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
6.7
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
6.4
Comida COMIDA
7.2
Precio medio entorno ENTORNO
6.7
RCP CALIDAD-PRECIO
6.4
aperiivo
ensalada
engtrante
yakittori
brioche
Pan de cristal con jamón y setas
Fideuà de mejillones
Opiniones de Vuelve Carolina
OPINIONES
70

Un local low cost de Qiqe Dacosta junto al biestrelleado El Poblet con el que comparte vecindad y situado en pleno centro de la ciudad. Este local en su momento fue un icono del inicio de locales dedicados a gastrotapas cuando no lo hacía nadie, causando un furor como novedad en la forma de restauración valenciana tras su hermano menor Mercatbar que se enfocó más a menús con platos algo creativos. Carolina fue un paso más en la creatividad y con fama de pequeño lujo dedicado más a gente pija o mujeres de compras por el centro de la ciudad.

Ha tenido grandes momentos y bajones importantes en cuanto a presencia en la élite de la restauración en su nivel. Actualmente mantiene una buena cocina no exenta de creatividad pero ahora tiene mucha competencia en su escalón y se nota en falta de clientela entre semana a medio día; de hecho éramos casi igual el número de clientes que el número de gente trabajando entre sala y cocina más la barra y resposable.

Mantiene una sala tipo tubo frente a una enorme barra con asientos para tapear que se continua en su trasera con la cocina; al fondo se abre en L para dar paso a un comedor algo más formal. Solo 3 mesas frente a la barra incluida la nuestra y 3-4 en el comedor; en el exterior y sobre la acera hay unas pocas mesas más que no vimos ocupadas ni al entrar ni al salir.

Nos sentamos en las mesas que son ajustadas para dos personas hasta el punto de que vinieron unos platos muy seguidos y no cabían en la mesa; sillas por un lado estrechitas y banco de la pared por el otro lado. Servicio muy académico, buen ritmo de salida desde cocina.

Funciona con dos menús degustación de 39€ (menú vuelta al mundo) y 69€ (comida + cócteles) teniendo además a medio día un menú ejecutivo a 29€. Por supuesto hay carta para pedir platos de entre los icónicos del maestro Dacosta, entre ellos su famoso cubalibre de foie y entre otros su arroz de cenizas solo los jueves, creo. La carta de vinos es amplia y variada con opciones por copas ya que fue de los primeros en servir espumosos (cavas y champagnes por copas cuando nadie lo hacía).

Tomamos para comer junto a un excelente pan de masa madre acompañado de mantequilla con especias (algo de pimienta negra) del que hubo que contenerse para no pasarse. Los platos servidos en raciones buenas para ser compartidos por 2 personas, fueron:

. aperitivo de la casa: fideos de arroz con yema curada y algo más que la elevada música de fondo me impidió saber; un snack muy bien conseguido

. ensalada de tomate valenciano con cremoso de aguacate: con leche de tigre y tomates cherry. cremoso de aguacate y brotes de guisantes: buena materia prima y buena combinación.

. gyozas vegetales con mayonesa de encurtidos y ají amarillo: con el ají en el topping levemente picante con rúcula, wakame y encurtidos

. yakitori de pollo marinado en miso con salsa de sriracha: a modo de brochetas de pollo en miso con algo de yogurt y el punto picante de la sriracha

. puerro confitado con anguila ahumada y salsa bearnesa: buena pieza de puerro con textura perfecta, lejana presencia de la anguila y un fondo de salsa adecuada

. pan brioche de langostinos crujientes con ensalada americana y sweet chili: a modo de mini bocadillo algo crujiente también con un agradable punto picante sin nada de excesos

. arroz meloso con calamares espárragos verdes y alioli: buen punto de melosidad y cocción del arroz, ración más que correcta para compartir sin morir en el intento de acabar el menú.

. carrillera thai con bechamel de coco: la carne muy tierna y sorprende el contraste agradable del punto dulce del coco; aquí en la salsa también está su punto picante

. lemon curd al plato: crema de limón merengue flambeado, praliné de avellanas con cacao, helado de frutos rojos: aportan diferentes texturas intensidades y temperaturas. Me gustó el que más de los postres.

. nube de pastel de almendra: con un bizcochito de almendras sumergido en licor de Fray Angélico con almendra picada, helado de violeta y algodón de azúcar en una presentación muy llamativa.

Por si fuera poco y queriendo acabar con chocolate, añadimos (aunque vino antes):

. qiqe sorpresa: un trampantojo del huevo kinder sorpresa pero tamaño. a mi entender, excesivo, difícil de acabar entre dos; consiste en una crema de chocolate y leche crema con chocolate y avellana espuma de garnache de chocolate blanco  trocitos de brownie caviar de chocolate profiteroles rellenos de crema de avellana ... Una bomba calórica que es bomba atómica. La sorpresa del mismo calibre que las del kinder original, muy infantil.

Lo tuvimos que empujar con una botella de Les Prunes 2023, de uva local Mandó un buen rosado piel de cebolla, muy provenzal, aromático del Celler del Roure DO Valencia con 93 puntos Parker que funcionó bien toda la comida; su servicio fue presentación, descorche, cata y primer servicio con paso a cubitera para mantener temperatura.

Hacía tiempo que no venía y creo que ahora su cocina ha vuelto a remontar con mucha gente joven en los fogones.

A la salida y con la cuenta te dan un desplegable (en lugar de tarjeta de visita) con todos los hitos del "Universo" del chef valenciano más renombrado en el país: local en Denia***, 3 locales en Valencia (uno con **) 3 en Madrid en hoteles de lujo más 1 en hotel de Londres y otro en hotel de Marruecos. Asombroso.

  • aperiivo

    aperiivo

  • ensalada

    ensalada

  • engtrante

    engtrante

  • yakittori

    yakittori

  • brioche

    brioche

Si hace unos años este restaurante estaba a la vanguardia de los locales en Valencia, sin duda ahora es uno más de los que yo catalogo como postuBar. Un sitio coqueto, donde escuchar los últimos hits musicales y tomar unas copas con unos platitos fusión, porque ahora casi todo en estos sitios de postuB es fusión, lo que está muy bien si después de comer allí te acordases del plato y de volver pronto para pedirlo, lo que no es el caso.

Tomamos las patatas souflles, que siempre son un acierto, la pizza de  carpaccio de lomo de atún rojo y vinagreta de sishos que no dejo ningún recuerdo en mi memoria, quisquillas fritas en polvo saté con emulsión cítrica, imposible comerlas enteras porque la cáscara no se podía masticar era chiclosa, los tacos y un par de postres.

Además la anécdota del camarero que nos atendio, muy amable, pero desconocía la existencia de la manzanilla como vino generoso, imaginaos mi cara en el momento de llegar el aperitivo en taza.

Buen menú ejecutivo con buena relación calidad precio.

La elección fue la siguiente:

* Pan de cristal con jamón y setas: buena textura del pan con jamón de buen sabor.

* Fideuà de mejillones: Fideuà en su punto de cocción y sabor a mejillones, con abundantes moluscos.

* Espuma de chocolate: Muy ligera y contundente sabor a chocolate acompañado de nueces.

Bebidas: Dos cervezas y café sólo.

  • Pan de cristal con jamón y setas

    Pan de cristal con jamón y setas

  • Fideuà de mejillones

    Fideuà de mejillones

Cena para cuatro y con expectacion por mi parte ya que conocer la cocina de Quique Dacosta estaba entre mis deseos… Llamada unos días antes y “el grande” esta completo por lo que tenemos que conformarnos con Vuelve Carolina. Yo iba con la idea de un StreetXo- DiverXo. Es decir que si bien no es lo mismo, si que el mix de sabores y juego de los productos hace que en StreetXo te hagas una idea de lo que es Dabiz en el templo DiverXo.
Pues bien…. Decepcion total aquí. La cocina de Carolina no es la de Quique con seguridad. La carta es lo mas parecida a la carta de Yakitoro, con profusión de tacos, pan bao, brochetas, etc. Pero lo peor no es eso, lo peor es que salvo un plato, lo que pedimos era olvidable totalmente. Paso a contar.
Lleganmos y nos acomodan en una amplia mesa y aquí si que me hago ilusiones porque tienen una esplendida carta de vinos por botellas y copas. Pedimos unos martinis y yo un Bota de Fino Macharnudo 54 que me transporta a otra galaxia. Buen comienzo.
Para beber empezamos por un Viognier Vallegarcia y luego pasamos a un San Clodio. Aciertos los dos.

A todo esto, el chico que nos toma nota, y al que pedimos consejos y hacemos preguntas sobre el tamaño de las raciones se muestra antipático, no…. Lo siguiente. Afortunadamente luego nos sirvió una chica super amable que resultó ser hija de una persona bastante cercana a Verema.

En fin… pasemos a lo que comimos:
• Pan Bao frito de papada a la llama con salsa hoisin. Mas pan que relleno. Prescindible
• Gambas bravas: este si nos parecio original y bueno. 3 gambas rojas sobre un contraste de texturas curioso y con un toque picante
• Steak tartar. Sin pena ni gloria
• Taco De rape adobado, crema de comino, tirabeques y cilantro
• De Black angus con guacamole, cebolla roja sriracha y cilantro
Los dos tacos flojitos flojitos y con unas tortillas para devolver a la cocina. Era misión imposible enrrollarlas ya que estaban frias, secas y agrietadas por lo que se rompían. Debian haberlas calentado bastante tiempo antes y se habían secado.
• Para terminar un arroz meloso con pato ( que no vimos) y setas. Exigua racion para 4 personas pero que estaba bastante bueno.

Para terminar el postre Chocolate Oro que no nos dijo nada.

Las raciones son minimas por lo que aunque los platillos parecen económicos, la cuenta se dispara rápidamente.
Nosotros no nos hinchamos y fueron 175 €.
Lo mejor: la compañia ¡¡¡

Lo siento Carolina, pero no vuelvo.

La experiencia en general fue buena.
Muy bueno el bocadillo con pan de vapor, especial y algo distinto a lo que se viene ofreciendo. Las navajas más flojas,... es un intento de parecerse a las navajas del StreetXo, pero se quedan faltas de sabor y ahumado. La hamburguesa china muy buena, especial y distinta.

El servicio fue bueno y rápido, y muy atentos a pesar de ir con un bebe.

La decoración del local es acogedora,con predominio de la madera, sencilla pero agradable a la vez.

Con el Menú Ejecutivo Carolina no se pinta los labios, pero luce una coleta y una sudadera de marca que le quedan la mar de bien.

El local es precioso, de los bistrós que marcan tendencia de un tiempo a esta parte en la ciudad, pero con mayor luz. La sillas algo incómodas, yo me resbalaba.

Equipo numeroso, atento y bien uniformado. Copas Stölze de buen diseño. Oferta de vino por copas. Carta de éstos numerosa y muy subida de precio.

Directo a por dicho menú, pasé por alto ojear la carta de platos. Según mi sensación final, volveré a por el individual o carta directamente.

A elegir entre tres entrantes, dos principales y dos postres, opté por lo siguiente:

- Piadina de jamón braseado y queso Idiazabal.

- Tataki de salmón con cous-cous de jengibre y verduras.

- Sopa de yogur con helado de frambuesa y frutos rojos.

Sencillez en la piadina, aunque cumplidora. Pero me hubiese gustado sentir más el fiambre, ese punto ahumado que tan sólo venía del queso.
El salmón, siempre intenso y agradecido, con muy buena cocción de plancha, frescura y tersura, y ese punto divino del jengibre. Me sorprendió la generosidad en los platos, sobre todo el par de tacos de salmón.
Pero el que más me gustó fue el postre, delicioso frescor, sabor y presentación colorista. Acertadísimas las hojitas de menta.

Servicio previo de pan y surtido de olivas.

Para beber, una copa de Artazuri rosado 2013 para la piadina y otra de Pasión de Moscatel 2013 para el salmón. Pienso que acordes con lo tomado.

No es la primera vez pero creo que sí la mejor... el local abarrotado, incluso con reserva tuvimos que esperar un rato, pero mereció la pena esa noche de sábado.

Quizás pedimos demasiado, y además lo regamos con vino (están algo subidos por cierto), pero había que probar tantas cosas que así lo hicimos (quizás la metre nos debió de parar mientras nos tomaba nota).

La calidad de la comida es realmente buena, el producto es excelente y la mano de su propietario (con sus mezclas inverosímiles) hace el resto. Todo esto se paga, pero menos que en el piso de arriba aunque mucho más que en el local de 'fritos' (con perdón pero se exceden) de Mercat Bar.

Local de moda y ya está, todo lo demás sobra. Éramos 4 personas y pedimos el menú de degustación de tapas, que valía 22€+ 2€ del pan + iva. Las tapas las fueron trayendo de dos en dos o incluso nos juntamos con tres a la vez. Hay un montadito de algo con pera que tenía un sabor y olor a gas terrible ¿?. El servicio muy malo : traían un plato pero no se llevaban los vacíos, no nos sirvieron vino ni una sola vez, sólo nos cambiaron el plato para el postre (menos mal), cuando trajeron los cafés no tenían donde ponerlos porque no habían retirado los platos,
En cuanto a la comida :son platos diferentes, pero no especialmente buenos.
El local no es acogedor, parece una sauna grande con madera en paredes y techos. Las mesas hay zonas donde están muy juntas y no caben ni los camareros.
Que sea un gastrobar no quiere decir que sea tan malo, porque la gente va por el nombre de Quique Dacosta y encima te acaba costando casi 40€ por persona.
Este nuevo concepto de restaurantes de cocineros conocidos con supuestamente menos precio y seguro con menos calidad y servicio no están siendo de nuestro agrado y ya hemos probado varios.
Nos gusta probar cosas, beber un buen vino, estar en un ambiente agradable, que nos sirvan bien y que el precio esté acorde al conjunto.
Sr. Quique Dacosta baja un día a tu gastrobar y observa todas estas cosas, a ver si con suerte "vuelve Carolina"

Fuimos a cenar mi pareja y yo y pedios cosas de la carta sueltas en vez del menu a 22 euros.
Pedios Yogur de foie, papel de presa, croquetas de setas, sepia bruta, mini burguer y algo mas q no recuerdo
Todo estaba bastante bien a destacar la croqueta y la sepia bruta. Los postres me parecieron muy buenos
El servicio fue atento y muy profesional.
No me gusto que las servilletas fueran de papel: No va acorde con el local

Totalmente deacuerdo con el post anterior.
Tendre que volver por la noche, solo he probado el menu medio dia, escaso.

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