Hay gente valiente que, con los tiempos que corren, se atreven a emprender y, como es el caso, lo intentan con un negocio arriesgado y que vera resultados a largo plazo.
Restaurante reformado, practicamente en su totalidad, redecorado y con un amplio parkin, lo que se agradece nada más llegar.
Destacaría sus especialidades de verduras, arroces y bacalao, con una oferta realmente apetecible y seductora que te deja con ganas de volver.
Como tengo que contar mi experiencia, diré que ha sido bastante buena, lo que me ha llevado a repetir en varias ocasiones animado también por la más que aceptable relación calidad-precio.
La carta de vinos creo que ha sido seleccionada por Gonzalo San Martín, sumiller del Cenador de Amós. Se nota la mano del experto y que mira por los clientes.
En fin para seguir toda la labor muy de cerca, !Animo!