Mujer, con todos mis respetos... A ver con qué expectativas vamos a los segundos restaurantes de grandes cocineros, que yo creo que aquí hay un problema de concepto. Fíjate que en la valoración que yo hice, puse muchas pegas, sobre todo al servicio. Pero una cosa es que un restaurante tenga fallos y otra es, perdón por utilizar las tan manidas comparaciones automovilísticas, comprar un Fiat y esperar que se comporte un poco por debajo de la marca grande que es Ferrari (y eso que en este caso fue Fiat quien compró Ferrari).
El caso es que creo que hay que tener mucho cuidado con esto, pues lo cierto es que te puedes amargar una comida o cena por ir con las expectativas excesivamente altas.
Y mujer, si te quedas con hambre, haber pedido más en el restaurante, la excusa del helado nunca me ha cuadrado.
Y ojo Marta, que respeto tu valoración al 100%, lo único es que creo que te perdiste bastantes cosas del restaurante por este "error" de base.