Una vez pasado el relevo generacional ya se ha asentado la nueva situación manteniendo la misma esencia que antaño. David algo en cocina y sobre todo en la sala tomando comandas y con ayuda en el servicio de sala hacen que el muy pequeño y poco cómodo local funcione de forma escalonada en la salida de platos de cocina consiguiendo dar un servicio notable a las mesas.
No hay cambios ni (lamentablemente) los puede haber en el local; no hay cambios (afortunadamente) en la calidad y trato de producto; no hay cambios (sería deseable) en cantar a pie de mesa lo que se ha comprado en el mercado lo que hace que haya quien no quiere arriesgar por no saber precio, que por cierto ha subido. Con emplatados sencillos en vajilla básica y bandejas metálicas de toda la vida en los bares, con buen punto de fuego en cada producto y un mejora en la carta y copas de vino hacen que sea uno de los mejores sitios de tapas de la ciudad.
Cuatro para comer y beber; de la carta de vinos elegimos Shaya 2024 (17€) un verdejo por encima de la media de lo esperado en Rueda, además una botella grande de agua sin gas. En la comida arrancamos con unas buenas aceitunas por cortesía de la casa; viene David y nos informa a pie de mesa, hay lo habitual y pocas novedades, así que elegimos:
. chipirón: pequeños chipirones (tamaño dedo) con un paso por plancha ajustado y una salsa Meri (ajo perejil y aceite) que obligó a pedir pan (mejorable) y mojar ese aceite emulsionado con los restos de tinta. Un emblema de la casa que es imposible no pedirlo. Sobresaliente.
. fritura de pescaditos: aquí hay otro clásico de pescaditos fritos, siempre molletes (pequeños salmonetes) y boquerones: perfecto rebozado y tiempo de fritura, nada aceitosos. Muy bien.
. alcachofas plancha: alcachofas de temporada, laminadas y pasadas por plancha: un poco más de salsa me hubiera gustado (a otros, no). Notable.
. pulpo a la gallega: una pata de pulpo de tamaño XXL con una cocción perfecta dejando una textura en su punto, bien aliñado y con una patata de buena calidad laminada y bien cocida. Sobresaliente y que no conocía esta opción.
. ensaladilla rusa: otra opción clásica del lugar, hecha en casa, con los tropezones bien cortaditos, sin variantes creativas, y con una mahonesa que lo ensambla todo. Notable alto.
. huevas: creo que de sepia, pero de tamaño pequeño pero con una textura nada gomosa, para comer de un bocado, con la misma salsa Meri del primer plato que hizo acabar el pan y más que hubiera. Nueva sorpresa no conocida pero que se convierte en imprescindible. Sobresaliente.
. flan de la casa: un buen flan cremoso, poroso, bien la consistencia y el caramelo, sin nada especial más allá. Cumple bien.
. postre de la casa x 3: se trata de un par de cortes de helado de turrón bañados con whisky y Nescafé en polvo. Imprescindible.
. cremaets x 3: un buen cremaet como final de fiesta.
Me sorprendió que no estuviera tope. Ganas de volver y probar más cosas, recordar algunas que hoy no había (puntillas, clótxinas ..) y repetir otras.
chipirones
pescaditos
alcachofas
pulpo
ensaladilla
huevas
Como te dije en mi precedente comentario, un TAPEO con mayusculas. Veo que sigue en la brecha. Lastima el entorno, pero pienso que vale la pena el desplazamiento.Todo tiene muy buena pinta.Buen disfrute.
Saludos
Creo que el tapeo de buen producto está minusvalorado en la gastronomía.
Saludos
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