Restaurante sito muy cerca de la plaza mayor de Boltaña, y que dispone además de habitaciones para huéspedes al estilo de casa rural.
Se trata de una casa de piedra, como todas las de la zona, habilitada para restaurante, lo que implica que el interior es bastante pequeño y ocupan una parte de la plaza contigua mediante la colocación de un toldo.
Cocina honesta y franca, se come como se comería en casa. Excelente carne a la brasa y de alta calidad; excelente y amplia selección de ensaladas de todo tipo; también hay platos elaborados muy recomendables como el bacalao, estofados etc. Postres elaborados en estabcimiento.
La carta de vinos no es muy amplia pero si bastante.
Servicio muy correcto, de caracter familiar.
Sin duda alguna lo mejor de Boltaña