En primer lugar, el restaurante está en un entorno precioso alejado y al mismo tiempo cercano, a media hora de san vicente, Santillana y 15 minutos de Barcena Mayor.
La decoración del restaurante puede gustar o no, a mi personalmente me encanta, es más es la decoración que más me ha impresionado en un restaurante, la verdad es que los estilos minimalistas que tanto se llevan ahora no me disgustan pero no me apasionan...
Con respecto a la carta de vinos una selección muy buena de tintos que es lo que me fijé y con buenos márgenes, finalmente nos decidimos por delicia de Baco 2004 un rioja que resultó estar magnífico, creo recordar que a 32 €.
Las raciones son generosas y así nos lo hicieron constar así que compartimos entrante y para finalizar con chuletón, la carne deliciosa la verdad.
Es verdad que las copas son algo mejorables, pero el servicio estubo bién y con ganas de agradar.
Al estar apartado, es un sitio muy íntimo para pasar una buena velada en compañia ...