Despues de hacernos unos vinitos en la Mostra de Vins subimos a este concurrido local, afurtunafamente hicimos reserva previa.
Es de los locales que comes bien sin gastarte una fortuna.Esa noche evidentemente estaba a tope, pero me consta que no tienen problemas para llenarlo.
El local es funcional y moderno, su carta se basa en tapas principalmente, ademas tienen un buen surtido de vinos.
Nosotros cenamos unas cuantas tapas al medio ( eramos 9 personas ), croquetas de jamon, revuelto de setas berenjena y queso brie, ensalada de brotes, sardinas..... No recuerdo si hubo alguna mas.
La comida no se pasaba, incluso alguna tapa como las sardinas tuvimos que desecharla, era imposible de comer por el excisibo sabor a vinagre.
Sacan un pan de cristal muy crujiente con buen aceite.Para beber, agua, cerveza, una botella Nora y otra de Pruno.