En esta casa se come pero que muy bien. Ale, los del campamento base ya pueden irse. Los de la cordada que sigan leyendo.
¿Estamos todos? ¿Los de siempre? ¿Sí? Pues nada, vamos allá.
Tenía anotado el pasarme por aquí desde hace eones, pero ¿qué os voy a contar? Entre pitos y flautas no ha sido hasta este momento cuando he ido.
Como en mi es habitual llego pronto. Me gusta ver cómo arrancan los servicios. Soy así de raro :-) Esto, además, me permite ver cómo evoluciona el servicio, yendo desde cero hasta los momentos en que más exigencia hay de ellos.
El servicio, muy amable y eficiente, trae la carta inmediatamente, incluida la de vinos (¡sin pedirla! ¡¡ bien !!), te ofrecen un aperitivo (bebestible) y te traen algo para picar mientras vas leyendo la carta.
Un detalle que me gustó es que tienen platos fuera de carta, pero no te los cantan. Tienen un "chisme" sobre la mesa en la que están impresos los fuera de carta de ese día. ¿Ven señores hosteleros como no es ciencia ficcióóóóóón? ¡Hay gente que lo hace! Además estos fuera de carta se podían pedir por medias raciones y a mi eso es algo que me soluciona bastante la comanda.
Hoy os cuento un poco el asunto del vino antes que la manduca. Tienen una carta bastante razonable en lo que se refiere a volumen y diversidad. El precio me pareció que anda como x2, lo cual dado como anda el asunto es asumible y raro es que no encuentres algo que te guste y pagable. Además tienen un número de vinos por copas considerable. Sí, parece que lo habitual es que en algunos sitios tengan apenas tres o cuatro vinos por copas y a precios absurdos, pero aquí no, tienen un número considerable de vinos por copas y eso está pero que muy bien. No son precios como para tirar cohetes, pero tampoco te van a lesionar la tarjeta de crédito. Por otro lado, en la primera página están los vinos de Jerez y para qué mentir, puse ahí mi tienda de campaña :-)
Prefacio: Momento pan. Ofrecen dos tipos de pan, blanco y con semillas, ambos con un 30% de centeno. ¿En cuantos sitios os ofrecen un dato así? Además estaba bien el pan, con mordida. No te lo cobran. Ojocuidao, que a mi no me parece mal en absoluto que lo cobren. Deben cobrar todos y cada uno de los elementos. De lo que me quejo es de los lugares en que lo cobran sin que lo hayas pedido o consumido. No es el caso, desde luego.
Vamos con el condumio (todo a base de medias raciones) y el bebercio a la vez. Comencé con un fiambre de callos. Fino y delicado. Muy rico. Para beber elegí una copa de Fino de Bodegas Tradición (3,9 EUR). Después unas lentejas (estas eran fuera de carta) con setas. Muy hogareñas y bien ejecutadas. Todos sabemos lo que son las lentejas y las hacemos en casa y las hacían nuestras abuelas y nuestras madres y que las de un lugar salgan en plan Nadia Comanecci, oye, pues está muy bien.
Más. Después vino una paloma asada con más setas. Jugo de sabor laaaaargo y el punto de la paloma impecable. Ojo, impecable para mi. Sí, a mi no me importa que la carne esté cruda en los platos que lo requieran, pero no me gusta el pichón sangrante, me gusta al punto. Ese punto en el que ya no sangra, pero la carne sigue sonrosada. Ese punto me encanta y así estaba. Por supuesto muslete por un lado y pechuga por otro y deshuesada. Este plato lo tome con una copa de Oloroso Tradición (5,5 EUR). Aquí dudaba entre amontillado y oloroso, pregunté qué me recomendaban y les hice caso. Excelente con este vino.
En este punto, y en otras circunstancias, aquí habría empezado a cerrar el asunto. ¿Por qué no lo hice? Pues por un lado porque estaba a gusto y por otro, si el vino acompaña, yo con él. Es así. Mi tarjeta lo sufrirá y eso que ganará el establecimiento. Así que allá que me fui a por otro plato. Tenían fuera de carta una dorada con crema de calabacín sobre morcilla de Burgos. Este plato fue con la Manzanilla 42 del Equipo Navazos (3,3 EUR). Plato rico y solvente. Perfecto el punto de la piel de la dorada. No obstante aquí hago un inciso. Empiezo a pensar que soy yo el problema. Creo realmente que es así. Estoy tan acostumbrado a puntos más crudos de pescado al cocinar yo que cuando como fuera me parecen todos demasiado hechos. Esta dorada no estaba demasiado hecha, pero sí un punto por encima de lo que me habría gustado. Insisto, creo que esto ya es una cuestión mía y de mi gusto, no de un problema en la cocina.
Llegaba el asunto del postre. Y ¡maldición! no recordaba que aquí tenían tabla de quesos. Habría preferido comer queso en lugar de otro plato. En cualquier caso, llegado a este punto, si no estuviera convencido, lo habría solventado ya en plan tie-break, la cuenta y hasta luego, pero como estaba cómodo seguí con el postre y también tienen medias raciones :-) Pedí una pannacotta con pimienta de Sechuan. Postre sencillo y bien resuelto. ¿Sencillo? Una cosita os cuento ahora que estamos intimando. Creo que es la primera vez que como una pannacotta cremosa y no gelatinosa en plan implante de silicona. Y sí, también con el postre tomé vino. Concretamente una copa de Baumard Côteaux du Layon Carte D'Or (o así ;-) - 2,6 EUR - )
Notemos una cuestión del servicio en esto del postre. Llegaba el amable, y joven, camarero con el postre y apenas a tres pasos de mi cambió el gesto, el paso y giró bruscamente para desaparecer de mi vista. Él había visto algo que yo no. Un nanosegundo después del lugar en el que había desaparecido vino un compañero suyo con el cubierto y en el siguiente nanosegundo llegó él con el postre. Me encantó que alguien tan joven tuviera ese punto tan claro y definido en un servicio.
Café. Oooooye, pues mira tú que también el café está bien.
En suma, salí muy bien comido y bebido por unos razonables 63,70 EUR.
Notas:
Vosotros no sé, pero yo no vivo en el mundo de Banner & Flappy, de modo que también cuento algún punto negativo.
1.- Señores hosteleros, en este caso señores de Lakasa, a las alturas de partido que estamos que aparezca en la cuenta 1,5 EUR en concepto de 'Cubierto' es innecesario; total y absolutamente ridículo. Denle una pensada porque no hay por dónde cogerlo, por favor. No es por el importe, es porque el concepto, en sí mismo, es una mediocridad y visto el impecable servicio y cocina estoy seguro de que no es eso lo que pretenden mostrar de su casa.
2.- Estaría bien haberlo sabido antes, porque yo siempre llevo en la mochila mi propio cubierto. Sólo por ver su cara cuando sacara mi tenedor, cuchara y navaja habría merecido la pena ¿no? 8-D
¿Banner & Flappy? Me parece que ya peinamos canas, jeje. Un buen restaurante, aunque la última vez que estuve la carta de vinos no me pareció tan interesante, por lo menos veo que la han mejorado al menos a nivel de Jerez. La caza es la gran especialidad de César, la borda. El Baumard está correcto, Carte D’Or.
Saludos,
Eugenio.
Nada hombre, pa'eso estamos ;-)
Saludos,
Jose
¡Buff que si peino canas! Hay días que incluso me cedo el asiento a mi mismo en el transporte público :-p
La carta de vinos no es el locurón, pero a mi si me pareció que era bastante razonable en fondo y forma para el tipo de cocina que realizan.
A mi me pareció eso, un buen restaurante, honesto y directo. Se come y se bebe bien. Que dicho así parece lo más sencillo del mundo, pero no lo es tanto.
Saludos,
Jose
Muy buen comentario... estuve el sábado pasado y me encantó. Uno de esos restaurantes donde se siente uno a gusto.
Un saludo
Joan,
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