Tras el cierre de Arrop,y antes de que aterricemos en el nuevo restaurante-ya tenemos ganas-,nos decidimos por ir a desayunar a este publicitado local,cuya ubicación y materia prima no puede ser mejor;pero,por desgracia,no llenó nustras expectativas.
El servicio,muy amable.
Los precios,desorbitados.
Bien es cierto que fuimos a almorzar-lo que llaman desayuno-,pero los bocadillos no ofrecen nada de especial sobre los que se ofrecen alrededor del Mercado,a excepción del precio-y eso que son consumidos en barra-tortilla,atún con olivas,sepia,etc.
Al final un bocadillo-lo que en algunos locales es un mini-,y un doble de San Miguel 6,15.
Es indudable que tienen que rentabilizar la inversión,y el personal.que no es poco-pero para esos precios debieran ofrecer algo que marcase la diferencia..y no es así.