Con algo de retraso por intentar recuperar los datos de algun vino que tomamos y no bien anotados incluso sin la relación de maridaje, pero al final ni en la propia fuente del local ni en datos de los comensales, he podido completar la información de forma correcta, pero merece la pena el resto de los comentarios.
Reunión de 6 comensales, de los cuales 4 no habían estado nunca, un hecho que te permite disfrutar de forma añadida con sus comentarios (lo cual me distrajo de los apuntes) al ver los platos y los vinos que acompañan.
Snacks: coca de cacahuete buena. Ceviche de nabo sorprendente y curioso. Pastisset de boniato, aguardiente y foie extraordinaria creación. Filipino de atun y bonito seco tambien extraordinario. Tomate con anchoa bien. Huevo, sardina ahumada y pimiento verde, extraordinaria sorpresa para quien no lo conoce. Cococha encebollada al pilpil muy buena y sabrosa.
Platos: Guisantes del Maresme (y alguno de lágrima) con encurtido de perifollo, un plato que hay que ver el rendimiento de unos buenos guisantes. Judia boby de Alginet con clóchinas y canaillas, es un plato que con buenos productos locales consigue una combinación sorprendente. Perrechicos asados con láminas crudas y rostit de pescado, con la sensación visual de láminas de setas crudas pero bien ensambladas con el rostit.
Principales: Rape con emulsión de alcaparras y mantequilla, que si no te gana por la fase visual, te gana por la gustativa. Parpatana de atún de almadraba, habitas, infusión de pimientos y algas, aquí te gana por la auditiva porque escuchas parpatana y ya sabes que viene la gloria. Presa ibérica de bellota en adobo, puerros asados y bonito seco, un plato conjuntado del concepto tierra y mar, que además se acompañó de un raaaro, raaaro, shiraz llamado Ruina.
Postre: frutos rojos, jugo de remolacha y pimienta rosa con un punto de frescura, acidez y sensación de pimienta que te deja sin empalago. Unos cafés con petit fours de chocolate con ligero punto de sal que te hace salir sin sensación de haber estado dos horas comiendo y a buen ritmo.
Los vinos fueron: Heymann Lowestein Uhlen 2006 roth Lay, un riesling muy correcto. Le Haut-lieu seco 2010 del domaine Vouvray, interesante. Vodopivec Vitoska 2007 de Veneto Giula.
Aquí faltan dos más, que creo recordar que fue un Tio Pepe en rama para romper a mitad comida, y un Oporto pálido (casi blanco) con amargo final.
Con la carne un Ruina shiraz 2012, algo así como shiraz de laboratorio hecho en Yecla, espectacular.
Ni qué decir tiene que el servicio de sala y el maestro de los vinos estuvieron como siempre geniales.
Los comentarios al salir de los "debutantes" son los que te hacen darte cuenta del disfrute total, que quizás pierdes en parte cuando ya conoces algunos platos.
La verdad es que me gustó. El ambiente siempre hace y tomarlo con amigos comiendo en Ricard Camarena pues es un plus añadido, pero me gustó más que mucho.
Como era antiguo pensaba que no te tenia que hacer caso (jejeje)
Saludos
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.