Repetimos de nuevo en este coqueto restaurante, aunque esta vez el resultado fue desigual.
Para juntarnos en estas fechas y dado lo amplio de la familia, la parte de la Vall reservó mesa para 40 en este local y se nos ofreció un menú a 10.50€.
El funcionamiento del menú consiste en unos entrantes que se colocan tipo buffet libre, un segundo a elegir, postre y café.
Varios problemas surgieron, el primero es que la mesa donde se disponen los primeros es para que se puedan servir cuatro o cinco personas a la vez, nada más y al ser nosotros cuarenta, el poco personal que trabajaba este día hizo que se hiciera interminable el servicio. El buffet consistía en Jamón serrano, dos tipos de queso, jamón york, y cuatro o cinco platos para servir ensalada. Ya os comento que para la ‘marabunta’ fue algo testimonial. Yo en concreto me dediqué a mojar pan rico con un aceite de arbequina que nos dejaron en la mesa. Rico de verdad.
Trato amable por parte de todo el personal, excepto por el de la única señorita que atendía pregustas, nos decía que lo consultaba en cocina y ella volvía pero nunca la respuesta. Supongo que se vio desbordada, pero hubo gente que dijo que le daba vergüenza pedir otro refresco porque le miraba perdonándole la vida. El resto de personal muy amable y aunque algo se les pasó, siempre con una sonrisa en la boca.
Yo creo que si su funcionamiento es para dar 20-30 menús, al comprometerse con una mesa de 40, deberían tenerlo en cuenta.
También hay que decir que parte de mi familia no se comportó del todo bien, sobretodo dejando a los niños a su libre albedrío, pero es que la comida se hizo a ratos interminable. Mis disculpas desde aquí.
Cervezas para beber, aguas, refrescos y vino tinto de Huesca Nuviana, que entre las esperas creo que me bebí ¾ de botella yo solo.
Los segundos también tardaron, yo tomé solomillo en salsa, un pelín seco, y la segunda opción era merluza que dijeron que estaba muy buena.
Postres para compartir, bandeja de piña uva y coca con helado de frutas del bosque bastante resultón.
Café mejorable.
La verdad que siempre que había ido había comido mejor y que el trato siempre fue excelente por parte de la mayoría de los trabajadores. Ayer me quedé un poco despagado, el precio era muy bueno y supongo que en eso se basaron los organizadores, aunque siempre es preferible pagar un poco más y cerrar mejor los detalles.
Restaurante ubicado dentro del precioso Hotel L’Estació de Bocairent.
El local ha utilizado la antigua estación de ferrocarriles, situado a las afueras del pueblo en una zona muy tranquila. El local se encuentra en la planta baja y dispone de dos estancias, una más tranquila que contará con unas diez mesas y una más grande para celebraciones. Esta última es la que utilizamos ya que somos una familia bastante numerosa.
Segunda visita a este local y también salimos contentos.
Aniversario de un familiar que organizó esta comida para unas cincuenta personas, nos colocan a los adultos en una mesa rectangular muy alargada y correctamente vestida y a los niños en una redonda un poco apartados, también bien vestida.
El menú, como no podía ser de otra manera estaba concertado con anterioridad y consistió en varios entrantes y un principal para elegir. Tomamos…
- Mezlum con queso de cabra, bacon y piñones.
- Montaditos de salazones.
- Jamón, queso, salchichón…
- Chipironcitos con pimientos de padrón.
Bien, nada destacable, igual los chipirones. Buen pan para acompañar.
Como principal se podía escoger entre bacalao que dijeron que estaba rico y una buena pieza de entrecotte a la piedra que es lo que yo elegí. La carne sale en un plato muy caliente con el que acabas de darle tú el punto. Aunque el mío ya vino pelín pasado. Bueno con guarnición de patatas asadas.
Cervezas, refrescos y vinos de la zona de Huesca. El tinto era de mezcla de Cabernet y Tempranillo. Correcto sin más. El servicio consiste en abrir y dejar en mesa.
El postre también tenía opción y la mía fue un casi correcto Coulant de Chocolate con helado de vainilla, el coulant un pelín seco.
Bien, seguro que en el restaurante se come mejor, estas celebraciones es lo que tiene, es bastante complicado que todo salga como se quiere, aunque fueron muy amables (uno de los camareros igual demasiado), no atendieron perfectamente y aguantaron la marabunta que siempre llevamos detrás.
cava y sidra para brindar.
Cafés, infusiones, herberos y demás que hizo que se alargara la celebración.
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