Hola, acudí ayer a este restaurante aconsejado por unos exclentes amigos y se decantaron por él llevados por la situación actual económica. Digo en el título sin evolución puesto que suscribo 99% el comentario que me precede. Después de más de un año seguimos en las mismas. Dos matices: la calidad de la comida, buena. Tantos los primeros compartidos (Chipirones excelentes, foie muy rico y los segundos más que aceptables ( una corvina a la sal jugosa, cochifritos...). Pero el servicio, más que penoso.... sin comentarios. Carta de vinos justita. Tomamos Enrique Mendoza Cabernet que estaba bien y se nos rompieron dos copas durante la cena con el acto de ponerlas en la mesa( la primera fue la mía y se me erizaron los pelos pensando que podía ser una Ridel, pero ni tenían marca). Postres bien (leche frita, tarta de helado elaborado).
Precio razonable, 35€ /pax. Pero solo una botella de vino para 5.
En definitiva, me costará volver a no ser que alguien haga una valoración que me invite a ello en este site.
Paulino es un restaurante que hace unos cuantos meses cambió profundamente su fisionomía, y se convirtió en un lugar que ofrece cocina de corte moderno a buen precio, pero también muchas incomodidades.
Nos encontramos ante uno de esos establecimientos que tienen muy buena pinta y con una carta sugerente, pero en los que la consideración por el cliente es escasa, la comodidad del mismo deja bastante que desear y su calidad culinaria es más pretenciosa que realidad.
Su carta de vinos es bastante clásica y algo vulgar, pero eso sí, muy ajustada de precio. Su servicio un verdadero desastre, abriendo la botella como si fuera un tetra-brick y plantándotela en la mesa sin dar a a probar lo que vas a tomar...
Eso sí la cuenta es bastante económica. Así que si no nos importan las incomodidades de su local o su servicio mediocre, y no tenemos un paladar exigente, quizás este nuevo Paulino no sea mala opción…
No quisiera extenderme demasiado, pero si quereis una opinión más detallada podeis verla en http://gastronomodesaparecido.wordpress.com/
Claro ejemplo de local bueno, bonito, barato, situado entre Chamberí y Cuatro caminos, regentado por un equipo perfecto Madre/Hijo, donde se comen buenos platos, clásicos y actualizados de excelentes materias primas a precios moderados. La carta de vinos es clásica pero se vé alguna cosa.
El principal problema es que incluso con reserva funciona el sistema de turnos y generalmente toca esperar.
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