Cena para 2 en este restaurante en plan informal de Ricard Camarena, decoración y mobiliario ya reseñado anteriormente, a mí me gustó la decoración informal del local, con las cajas de frutas y bicicletas.
Pedimos menú degustación de 26 € sin incluir bebida ni café.
Que yo recuerde el menú consistía en:
Pastisset de aguardiente, boniato y foiegras (año 1999)
Nem vietnamita de salmón, queso tártaro y rúcola
Buñuelos cremosos de bacalao
Croquetas de pollo a l,ast
Montaditos de pescado en adobo con lechuga y satay
Ensalada de cintas de calabacín,fideos de arroz,
parmesano y sésamo
Alitas XXL con salsa de sesamo
Hamburguesa de vaca gallega (180 g.) con cebolla y queso Comte
Taco de cochinita
Pan
Texturas de chocolate
Todo muy rico y original, donde destaco el passtiset de boniato que era una combinación de sabores espectacular, las croquetas muy ricas, y la hamburguesa estupenda carne.
Para beber 2 cervezas + 1 botella Impromptu.
Carta de vinos corta, bien de precio, buenas copas y servicio dar a probar y cubitera.
Servicio jóven, rápido y eficaz.
Quizás el servicio demasiado rápido al principio donde los platos salían sin pausa y con mucha prisa, y es lo que tiene tener dos turnos de cena y que tu tengas el turno d elas 21.30, que a las 23.00 h, otros se tienen que sentar en tu sitio.
Aún así, acabamos sin prisas y a buena hora, ya que se fue ralentizando el ritmo de platos.