Rompiendo moldes y costumbres nos hemos acercado hoy a comer un menú del día acompañados de buena gente a este restaurante.
Mesa para 6, correcta vajilla, correcta mantelería y vajilla.
El menú del día se sirve en el comedor situado en la planta baja del restaurante. No tiene el encanto de la planta superior pero el sitio es correcto y la separación entre mesas y el tamaño de las mismas es más que suficiente.
La oferta son cuatro primeros, tres segundos y tres postres a elegir y así mismo se ofrece el denominado menú ejecutivo a 25e, bodega no incluida. Yo me hubiera decantado por él pero........
Concretamente hoy teníamos:
Cintas de calabacín con gambas al ajillo-Crep relleno de verdura y pollo-Garbanzos con morcilla-Ensalada mixta Yo he elegido las cintas de calabacín. Estupenda ración, con un punto de picante que le daba un toque ideal al plato. Me ha gustado mucho, un plato curioso y una ración generosa. Como soy un envidioso he probado también las creps con una salsa de tomate natural muy rica y estupendo relleno.
De segundos:
Confit de pato con pera-Salchichas encebolladas al vino blanco-Lubina asada al horno Yo he elegido las salchichas pero he probado la lubina que estaba de cine. Las salchichas muy ricas, acompañadas de un trozo de patata asada que a la vista parecía tocino. La salsa estaba de rechupete y así ha quedado el plato, limpio-limpio.
De postres:
Coulant de chocolate-Fruta-Helado de canela natural Yo he pedido el coulant. Al abrirlo salía el chocolate caliente, un fluido con un sabor co-jonudo, con un bizkotxo jugoso. El helado de canela que también ha pasado por mis papilas gustativas estaba muy rico y "maridaba" de maravilla con el chocolate.
Agua para los sanos y un Blanco Larrua para los que no nos cuidamos tanto. Correcto vino.
Un par de bandejas de pan tierno y la oferta de repetir segundos por si teníamos hambre, nadie ha pedido nada más, las raciones son lo suficientemente generosas.
Unos riquísimos cafés, sobre todo los cortaos que tenían el toque exacto de leche, un pis-pás y no un café con leche en taza pequeña que es lo que se ofrece habitualmente.
Un patxarán y un par de vinos dulces para rematar un estupendo menú que por ese precio bien merece repetir habitualmente.
Creo que no acabamos de reconocer el esfuerzo de los propietarios de ciertos restaurantes ofreciendo este tipo de comida a estos precios.
Por nuestra parte un chapeau.
Coulant
Helado de canela
Lubina
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