Restaurante dentro del precioso hotel Westin. Hacía un calor de órdago y adentrarnos en las dependencias del Westin fue como zambullirnos en un oasis.
Ya en el restaurante, nos encontramos con una sala fría, minimalista, amplia, oscura, con marcado aire oriental. Mucha calidad en mobiliario, vajilla, cristalería…
Cocina japonesa de altura… pero mestiza, pues muestra claras influencias mediterráneas.
Casi ni miramos la carta, ya que uno de los comensales es cliente habitual y nos comenzaron a sacar platos con la premisa inicial de “saquen lo que quieran pero no queremos comer demasiado ni pesado, hace mucho calor…”.
Así, por nuestra mesa fueron desfilando:
• Atún seco con soja y sésamo. Muy agradable, presentado en un cuenquito individual con pequeñas lascas de atún semi-seco con el toque de la soja y el “crunch” del sésamo.
• Pez limón ahumado en casa. De 10. Un género extraordinario con un suave ahumado que únicamente confería “gracia” al pez limón, sin enmascarar para nada su sabor.
• Tataki de bonito con verduras. Un buen tataki sin más, nada nuevo bajo el cielo.
• Nigiris del chef. Todos especiales, “diferentes”. Gran variedad y originalidad. Fueron:
---Nigiri de gamba roja.
---Nigiri de espardenya.
---Nigiri de huevo de codorniz y trufa blanca.
---Nigiri de pez mantequilla con paté de trufa y cebolleta.
---Nigiri de sardina y humo.
• Cremoso de chocolate blanco con gelatina iuzu. No me gustó nada este postre, y la gelatina me estuvo repitiendo toda la tarde. No casaban, no armonizaban. Quizás si el chocolate hubiera sido negro…
Para beber, tomamos Wittmann Riesling trocken 2012. Pedí una copa de aperitivo y me convenció tanto que continué toda la comida con él. Muy bien. Ojeé la carta de vinos y es destacable. Buen trato del vino.
Servicio con mucho oficio y clase.
Concluyo que fue una comida de mestizaje muy agradable, en un entorno soberbio, que con alguna creación alcanzó gran nivel (ese pez limón ahumado, esos nigiris sorprendentes...) pero no lo mantuvo con otros.
Volveré, me gustó el concepto. Y ya sé lo que pediré.
Sí, en todos te remarcan lo de no ponerle soja. Al final, y más por rebeldía que por necesidad, le metí a uno soja y tampoco mataba tanto el sabor.
Me alegro de que te gustara aunque, como digo, me parece más un restauarante mediterráneo con técnica japonesa, que un restaurante japonés de fusión mediterránea.
Estoy de acuerdo en que son así, como si estuvieran en el palacio imperial. No es un carácter mediterráneo precisamente.
En cuanto a pegarle a todo:
https://www.verema.com/restaurantes/44427-noma-copenhagen/valoraciones/1099383-noma-s
https://www.verema.com/restaurantes/101998-mirabelle-valencia
y es que, como tu dices, la variedad es importante. Si todos los dias comes 5 jotas, pues no llegas a valorarlo
Saludos
Totalmente de acuerdo.
Saludos
Pues vamos este viernes, ya te contaremos...
No vale irse a la alta gama de champagnes que así todo se ve mejor.
No lo vais a tener fácil despues de ese Contador 2005, ¡¡¡y a qué precio!!
Bueno…. yo no lo probé!. Mañana me resarciré.Por cierro, que tal el sitio de gintonics del Westin?????
Ni idea.
Soy más de roncito o de dulcito
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.