Caserío sin tunear, mantiene su estructura casi original, con las vigas de madera viejas, las puertas antiguas, decorado con toda clase de artilugios de antigua usanza.
Varios comedores, más o menos grandes. Zonas ajardinadas con mesas donde con mejores condiciones climáticas tiene que ser un verdadero placer tomarte un buen trago largo.
Como uno es pájaro de noche, ve las cosas de distinta manera y la "aventura" de acercarse hasta allí tiene otro encanto.
Está bastante bien señalizado y desde Gernika se llega enseguida, eso sí desde mi casa es una horita corta.
Mesas bien decoradas con buena mantelería, estupenda vajilla de un blanco impoluto y copas de muy buen tamaño.
Las chicas correctas, sin más, sin ningún tipo de simpatía, yo a eso le doy mucha importancia pero no es su obligación. Yo necesito más "cercanía" pero......
Tamaño más que correcto, nosotros hemos tenido la infinita suerte de situarnos junto a una chimenea de leña que hoy, sin ser un día frío, se agradecía. Más que correcta la separación entre las mesas.
Hemos aprovechado un cupón de ésos que tanto empiezan a abundar y la verdad es que hemos acertado.
Empezamos con un pan casero recién horneado ,crujiente a más no poder, de los que me encantan.
Arroz meloso con hongos y cola de cigala, muy conseguido, tieso el arroz, con mucho sabor, los hongos se deshacían en boca y la cola de cigala tenía un "problema", solo había una. Me hubiese comido dos docenas.
Bakalao a la brasa con su pil-pil uno de los mejores que he comido jamás. Me ha hecho dudar incluso del pescado que era. Una textura diferente le daba la brasa y aunque las láminas eran demasiado chivatas, hasta he pensado en una buena merluza.
El pil-pil de los de recomendar a Isaac, muy conseguido, muy bien ligado. Pocos bakalaos al pil-pil he comido yo tan ricos.
Láminas de entrecot a la brasa muy tierna la carne, con mucho sabor, punto ideal de sal. Nada que objetar. Acompañado de una crema de queso que yo, para variar, me he comido con cuchara antes de la carne. A mi la carne me gusta sola, sin acompañamientos que me engañen.
De postre nos han sacado una Tarta de chocolate con crema de arroz con leche y helado de canela, estaba rico, el conjunto sabroso pero no me ha enamorado. No puedo sacarle ninguna falta pero no sé como decirlo, sin chispa.
Para beber entraba en la oferta bien un crianza o bien un txakoli, yo me he decantado por un Txakoli Aretxondo 2011. fresco, nariz un tanto afrutada y acidez excasa, con un postgusto no demasiado largo. Correcto, sin más, quizás mi recuerdo del Itsasmendi 7 me ha jugado una mala pasada. Dar a probar, cubitera y buen tamaño de copas.
Café de puchero servido en unas cafeteras de las de toda la vida, tanto el café como la leche. Si lo sé lo pido solo, sin leche, es de los que no te ponen nervioso.
Copita de Px, es una de mis "obligaciones", de los que "pican", no de los que empalagan.
Un cigarrito en su precioso jardín, rodeado de una variopinta colección de árboles de distintas especies, mesas de madera antigua, de piedra, paseos de piedra.....
Desde luego que es un lugar idílico donde seguramente se disfrutará más una noche de primavera o verano y los que sois de mediodía, de una buenas vistas.