Después de proveernos de un par de cajas de cava en una de las muchas cavas de la población que además de poder comprar directamente ofrecen una degustación de las distintas variedades que tienen en el mercado nos dirigimos nuevamente a este restaurante previa reserva.
El aperitivo una copa de cava para acompañar una crema tibia de calabaza con queso cremoso de cabra y unos finísimos y crujientes aros de cebolla
Empezamos con terrina de foie y manzana verde con menbrillo, turrón de jijona y tostadas artesanales, buena interpretación del plato revistiendo el foie con una gelatina de manzana muy verde y risotto de boletus y costra de gamba con albahaca, parmesano y crujiente de pasta, plato con una presentación muy original del crujiente de pasta y con un rissoto muy gustoso y bien elaborado. Seguimos con vieiras a la plancha sobre lecho de pies de cerdo deshuesados, jamón de bellota y emulsión de zanahoria agradable en boca el contraste de la vieira y el pie de cerdo, y cochinillo confitado y crujiente con puré de manzana verde y salsa de vino tinto, muy buena cocción y nada grasiento.
Postres: coca crujiente de chocolate y mascarpone con piñones, frambuesas, aceite extra virgen y sal y gin tonic con texturas servido en copa martini y que hay que tomarlo subiendo la cuchara desde el fondo hacia arriba.
Acompañamos la comida con cava como no podía ser de otra manera en esta ocasión un Vilarnau brut nature.
Dos cafés
Mesas bien vestidas con cuberteria y cristaleria correctas, buena separación entre mesas.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.