Le pusimos los dientes largos a mi chaval y decidimos pasarnos de nuevo por este puesto callejero. Además teníamos ganas de seguir probando otros platos que se quedaron en el tintero durante la anterior visita.
Otra vez tuvimos suerte y pudimos sentarnos en los taburetes a eso de las dos de la tarde.
Quizás en esta segunda ocasión salimos un poco más desencantados con algún plato y sobre todo con el servicio, un poco más despistado y con el timing más alocado. En esta visita, nos llegamos a encontrar con hasta tres platos servidos prácticamente al mismo tiempo, cosa que no ocurrió durante la primera visita y que llegó a agobiar por la falta de espacio. Si tenemos que decir, que el camarero que nos estuvo atendiendo nos obsequió con un plato que no habíamos pedido como detalle de la casa.
Comida para tres personas:
- Tuétano y cocotxa a la brasa. Bilbaína y jugo de Kimchee. Galleta de arroz: Por lo que he leído, este plato crea comentarios antagónicos. A mi me encantó. Brillante presentación con una kokotxa de bacalao ligeramente braseada y colocada con una salsa bilbaína algo bravía sobre un hueso de caña horneado que esconde el tuétano. Me recomiendan hundir la kokotxa en el hueco del hueso con una especie de barquillo de arroz para mezclarla con la grasa del tuétano. Bravísimo.
- “Saam” de panceta ibérica a la brasa. Condimento de mejillones escabechados. Shitakes encurtidos. Salsa sriracha y tártara XO: Plato mar y montaña y que resultó ser uno de los mejores que hemos probado aquí. Un taco de panceta a la brasa con un ¡mejillón escabechado encima! ¿A quién se le puede ocurrir semejante disparate? Pues el resultado, bestial. Te recomiendan envolverlo y comerlo junto con las setas y la salsa sriracha ligeramente picante de origen thai en unas hojas de lechuga y cilantro. Sabor y más sabor.
- Tataki a la brasa de pez mantequilla. Barbacoa china. Ensalada de anisados y yuzu: Este plato me defraudó bastante. Correctos filetitos de pez mantequilla pasados muy ligeramente por la plancha y presentados sobre una salsa barbacoa pero de sabor apenas perceptible al tomarlo con la ensalada aderezada con el cítrico. Discreto plato a mi modo de ver y pequeña decepción.
- Pollo a la brasa marinado en chiles dulces. “Ensalada andalusí”: aceitunas, naranjas y especias morunas: Lo repetimos por mi chaval pero esta vez falló el punto del pollo. Coincidimos los tres que su textura se asemejaba a la de un embutido de pavo. No sé, pero no disfrutamos tanto como en la vez anterior.
- Ramen agripicante de pata negra. Yema de corral y pimentón de la Vera: Versión de la popular sopa de fideos japoneses, aunque de origen chino, hispanizada con láminas de cabeza de jabalí, una yema de huevo y pimentón de la Vera junto con unas hojas de cilantro que aportan frescor. Mientras lo presentan, vierten un caldo muy reducido. Un plato sorprendentemente sabroso y equilibrado. Una pasada.
- Sándwich club al vapor. Ricota. Huevo frito de codorniz. Sichimi-togarashi: Lo repetimos por mi chaval y ¡vaya que disfrutó!
- Causa crujiente de sardinas a la llama con lenguas de pato en escabeche de 5 especies y azúcar muscovado: Otra maravillosa genialidad de la casa. Cinco lomos muy frescos de sardinas braseadas por el lado con piel con un soplete durante unos segundos y colocadas sobre sendos crujientes muy ligeros de patata. El toque original y exótico lo ponían unas lenguas de pato con un escabeche denso, dulzón y especiado. Un fijo de cara a próximas visitas.
- Bocata de calamares. Bizcocho de curry al josper. Emulsión de trufa fermentada y ketchup de tamarillo: Un clásico de la casa que no estuvo a la altura. Fue el plato al que nos invitó el camarero. Una especie de bizcocho bastante anodino sobre unas anillas de calamar ligeramente rebozados y que llegaron fríos. Lo mejor del lienzo fue el toque agridulce del ketchup elaborado con la pulpa del tamarillo.
En cuanto al servicio del vino, se agradecen los cambios constantes en la escasa oferta y el correcto servicio. Esta vez, yo tomé tres copas de un discreto Riesling de la Alsacia: Trimbach 2012, servido a temperatura correcta y en copas adecuadas. Mi compañía se decidió por una cerveza Alhambra Reserva 1925 y un refresco.
Precio total: 100.00€ (incluido IVA, la cerveza a 3€, las 3 copas de vino a 4€, la botellita de agua a 2.50€ y el refresco a 2.50€).
Nota: El precio por persona indicado es lo que estimo que costaría comer en este local tres platos con IVA y servicio incluidos y sin bebidas
Pues si, presi, si: una genialidad. Pero qué me dices de mezclar panceta y mejillón en escabeche? Acaso se le cayó, sin querer, un mejillón mientras se hacía un pincho de panceta para almorzar? Si me pasa en casa, lo miro con asco y lo tiro.
Saludos
Uno de los muchos sitios de la carpeta de asuntos pendientes.
Buen comentario.
Saludos
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