Qué bonita está quedando la calle Sueca una vez terminadas las obras, pasadas las Fallas, desmontadas las luces... Y qué oferta gastronómica tan diversa se concentra ahí.
Entre la que se encuentra este gracioso local.
Una acogedora terracita da paso a la sala, rectangular y alargada. Tras pasar la barra y mesas altas, sin separación alguna, entras en otra zona más de restaurante con una cocina a la vista enclaustrada entre un panel de madera muy clara y las mesas al otro, con moderna decoración en la que destacan palets clavados en la pared con macetas de cinc... Muy curioso. Humilde pero talentoso.
Cocina latinoamericana suavecita, europeizada. Destaca la presencia de platos chilenos, peruanos y colombianos.
Tomamos un menú del día al que hemos añadido alguna cosita. El tema quedó así:
• Chips de remolacha. Originales.
• Ceviche Maíz Bistró. Con daditos de emperador, los obligatorios ají-lima-cilantro y un maíz distinto llamado "cancha", más gordo y harinoso, plancheado. Un ceviche rico pero suave.
• Combinado de entrantes: Ensalada de palmitos, Palitos de yuca frita, Hummus de alubias con tortitas de maíz
• Arepa rellena de pollo, aguacate y cilantro. Bien ejecutata esta especialidad colombiana.
• Arepa rellena de cazón con alcaparras. Curiosa esa combinación.
• Quínoa con piña. Versión latinoamericana del arroz con leche.
• Camisa de negro. Un pastel-praliné de chocolate suculento.
Como decíamos, una cocina sabrosa pero quizás demasiado tamizada, entiendo que para llegar al gran público (y parece que lo hacen). Lo cierto es que nos hemos apañado bien, hemos pedido un par de picantes extras para añadir a algún platillo y... han ganado mucho.
Carta de vinos cortita pero interesante, con referencias chilenas, argentinas... Y opciones de vinos por copas, que hemos aprovechado tomando una copita de Sepia Reserva Sauvignon Blanc 2012 y otra de Lágrima Chardonnay 2012, muy vivo y melocotón el primero y más serio y piña el segundo.
Buen servicio, francamente agradable y dispuesto.
Una experiencia interesante.
Hoy por azar, he tenido la suerte de encontrarme con el restaurante Maíz Bistró, estaba buscando reseñas de algún restaurante para llevar a mi chico a comer y he dado él, me apetecía probar una cocina distinta. Hoy tenían un menú llamado "Pabellón Oriental" por 10,90 €. y me he dispuesto a probarlo. De primero había un plato en el cual se combinaban 3: Ensalada de Quinua (refrescante, cítrica e interesante), Papas con salsa de cacahuetes (patatas asadas con el toque dulzón del cacahuete), buenas, y Crema de pimiento y tomate (para mi gusto, al ser los dos anteriores fríos, no me ha gustado mucho tomar después una crema caliente, pero estaba buena). De segundo había 3 opciones, pero mi pareja y yo, hemos decidido probar el "Seco" de cordero, que de seco no tenía nada, más bien era una cordero guisado con salsa de cerveza y lulo, que nos ha hecho flotar cuando lo comíamos, ha sido un deleite para nuestro paladar, iba acompañado de arroz, un buen acompañante para ese espectacular cordero. De postre, hemos pedido un cremoso de quesillo (espectacular) y Negro en camisa, con crema inglesa (bueno). Todo esto, acompañado de una botella de vino Chileno, llamado Gato Negro, el cual ha sido una grata sorpresa. Por último, unos cafés muy decentes y dos chupitos de Ron Venezolano, el cual no recuerdo su nombre, pero sí recuerdo que me ha encantado. Hacía tiempo que no salía de un restaurante tan satisfecha, repetiremos seguro.
Nos encanta perdernos por Ruzafa sin rumbo fijo y elegir prácticamente a ciegas de entre su efervescente oferta gastronómica. Y así fuimos a parar a este restaurante con una carta seductora de comida latinomericana donde destaca la cocina venezolana. El local es bastante atractivo, con ese toque orgánico y cálido de las paredes forradas con madera, una iluminación intimista y un toque alternativo que crea una atmósfera agradable.
Nos decantamos por el menú degustación por 19,50€ que nos pareció una muestra bastante representativa de la cocina que allí se elabora. El menú se inicia con unos tostones de plátano macho y un guacamole bastante bueno. Me gustó porque los tostones son algo gruesos y son una buena alternativa a los totopos o nachos.
Seguimos con una degustación de arepas, curiosas las mini-arepas que te sirven para poder degustar los diferentes acompañamientos. Como no como pollo, mi acompañante se quedó sin probarlo y tuvimos doble ración de carne mechada, muy buena, con una sabor potente y especiado, una crema agria, que sola no tenía demasiada gracia pero que mezclada con la carne le daba un sabor muy bueno, y por último un puré de alubias negras bastante bueno.
El menú incluye de unos los ceviches que tienen en carta, así que escogimos el "clásico", acompañado del típico maíz y otras verduras. Para mi gusto le faltó algo de punch, un punto más de ají que le dé un toque más de picante, pero la lima y el sabor del pescado eran muy buenos.
Como plato fuerte optamos por un entrecot a la brasa que estaba bastante bueno, aunque un punto pasado, sin llegar a estar seco, un punto de menos hubiera bordado la cena.
De postre tomamos un camisa negra, para mi gusto un postre excesivamente potente, pero sin duda gustará aquellos más golosos y amantes del chocolate.
Por cerrar el círculo acabamos con un pisco sour y así pusimos la guinda al pastel.
La carta de vinos es escueta, pero tienen algunos vinos sudamericanos, sobre todo chilenos, así que nos decantamos a probar un blanco de chardonnay correcto. Copas correctas y servicio sencillo pero muy servicial.
Un sitio a tener en cuenta para cuando entra el gusanillo de la cocina latinoamericana.
Otro local de nueva apertura, este se ha especializado en una fusión de cocina Latinoamericana.
Al ser nuestra primera visita y no conocer bien esta cocina pedimos que nos asesoraran un poco, la explicación se extendió bastante y básicamente nos comento toda la carta con los lugares de procedencia de cada plato, las influencias japonesas debido a colonias de japoneses...imagino que sera la dueña, todo un placer.
Para el vino tomamos "Sepia" de bodegas Vistamar, un tinto de Carmenere, fantástico, me encanto.
Pasamos a los platos.
Degustación de Arepitas ( unas bolitas de masa de maíz para untar o rellenar, acompañadas de 4 tipos de salsas, aguacate con pollo, nata, puré de alubias negras y carne mechada) en mi opinión las 3 primeras les faltaba algo más de sabor o de sal, la carne mechada estaba buena.
Papas Huancaina, este si que me gusto, una masa de patata con una salsa de queso fresco y ají.
Ensalada del día, no me termino, la combinación de las puntillas con la ensalada y una salsa en el fondo me resulto extraña.
Nikkei, unos daditos de atún rojo marinados con lima y salsa de soja, el sabor del conjunto del plato bueno, sobresalía más el sabor del aliño que el del pescado.
Postre
Flan de leche condensada.
Luego tienen un espacio de Roneria donde sirven copas, tomamos un Caipiriña y un Santa Teresa 1796 con un golpe de zumo de naranja, riquísimo.
En conjunto un espacio agradable e informal, un buen trato, algún vino interesante y buenos rones, los platos unos si y otros no, pero el conjunto no esta nada mal.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.