A pesar de la profusión de mesas, ambiente silencioso, gracias a la buena acústica. Muy buenos entrantes y magnífico el rabo de toro, plato del día, de los cuales disponen también por las noches. Completa carta de vinos, copas correctas y buen servicio (Enrique Mendoza cabernet-sauvignon). Camareros atentos, buena cubertería y mantelería. Factura no tan elevada como cabría esperar en un principio para un local de estas características (sobre 30 euros p/p). No defrauda.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.