El Thalassa tiene algo especial; no se si es por su localización, en Viver, un pueblo con muchísimo encanto; o si es por su restaurante, pequeño, acojedor, con poquísimas mesas (¿6?) y exquisitamente decorado; o si es por Vicente, el entrañable dueño-cocinero-camarero de este restaurante, que desborda subiduría y pasión culinaria; o si es por su cocina, platos sencillos, con un producto de primerísima calidad y con una ejecución que roza la perfección.
Visitamos el restaurante el domingo a mediodía y optamos por el Menu Thalassa de 25 euros, compuesto por un aperitivo, "Tosta de foie con chocolate", dos entrantes, "Gazpacho de cerezas y clóchinas", y "Tartar de sardina de bota", pescado o carne a elegir, en mi caso un extremadamente tierno y jugoso "Cordero con puré de chirivías", y de postre, unas "Torrijas con helado de aceite de oliva". Un menú con una calidad-precio difícil de superar. La carta de platos es escueta, con pocas opciones para elegir, pero las justas para poder satisfacer a cualquier comensal, es la única opción de poder obtener la máxima calidad ajustando mucho el precio.
Restaurante con el que es muy difícil no salir con muy buen sabor de boca y con ganas de volver próximamente.
Paletilla de cordero con puré de chirivía
Tartar de sardina de bota
Gazpacho de cerezas y clóchinas
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.