Cójase un coupage resultón en tierras catalanas (por supuesto, con mucha Cabernet y Merlot).
Búsquese una etiqueta llamativa y resultona (gustos aparte, aunque a mí me guste) donde el elaborador aparece con cierto aire Pop-Warholiano, examinando un racimo de uva negra.
Luego, trabajemos con el vino, y obtendremos un vino apto paratodoelmundomundialqueavecesbebeoyotrasnoaunquemegustaprobaryéstemegustamucho.....
Fresco, dócil, agradable...pero sin buscar la quintaesencia del vino tinto.
E "voilá"!!! Ya tenemos vino.
Porque a este caldo le podemos llamar vino, verdad?? Pues eso...
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.