Éste es uno de esos vinos que te seducen en cuanto lo ves con su bonito color cereza casi opaco acompañado de un precioso ribete violáceo. Lo agitas un poco y la copa se tiñe casi por completo con su densa lágrima.
Ya en la nariz te invade su fragancia a frutas rojas, mermelada de fresa, vainilla y cedro con potencia balsámica y un toque mineral.
En la boca, mucha fruta con muy buena acidez y unos taninos algo marcados. Sabroso, untuoso, carnoso, largo.
Una excelente RCP (6.3 euros en bodega).
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.