Hacía tiempo que no probaba un Rioja en una virtual de Verema, además no conocía ningún vino de esta Bodega, en apariencia la botella resulta elegante y con buen tapón. Iniciamos la cata:
-En Fase visual: color rojo picota, peñisco, se le notan sus 16 meses en barrica, con un ribete y capa media alta. Lágrima lenta que denota ese grado alcohólico. A la vista y levantando la copa, resulta limpio y brillante !atrayente!
- En Fase olfativa: aromas suaves, canela, fruta madura a copa parada, leves matices aromáticos. Movemos la copa y empiezan a aparecer pimientas, cacao, lácteos, frutilla negra, especias, algo floral, licoroso y va sugiriendo que nos lo metamos en boca.
- En Fase gustativa: con buena entrada que sigue destacando esa suavidad observada en su paleta aromática, bastante redondo, pero poca fuerza, no se marca nada en especial, para mi gusto personal, le faltaría más densidad y sabores. Taninos pulidos y posgusto correcto y sutil en su amargor. Presencia de fruta negra, está bien elaborado e integrada la madera con su fruta y denota larga vida en botella, vino con años por delante para su disfrute.
En mi opinión es un vino que se disfruta, y gustará, aunque yo en estos momentos prefiera otro tipo de vinos que me de más fuerza y carácter en boca. Conjunta la modernidad de la Rioja con el clasicismo y consigue equilibrio en todas sus fases. Se disfruta y acampañó bien a las distintas chacinas y pucheros del día siguiente a su degustación.
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