La evolución de este vino me ha roto los esquemas. Me surge una pregunta: ¿cuántos vinos no se habrán desperdiciado por beberlos recién abiertos, entre cuatro o cinco personas, en apenas media hora, sin dar tiempo a que se expresen? Este vino empezó estando francamente cerrado, incluso defectuoso. Como no teníamos prisa y sí otro vino abierto, le dimos una oportunidad para airearse y empezó a contarnos una historia maravillosa, que conducía en fases retrospectivas hacia su mismo origen, incorporando todas las etapas del viaje e integrándolas en una trama consistente. Pero este despliegue narrativo llevó cuatro, cinco horas. De rato en rato volvíamos a olerlo, y ya estaba en otro lugar, cada vez más rico y amable.
Picota cubierto, oscuro y denso, pero con el ribete algo más claro, tirando al ocre. Un poco más apagado que el Valdunes del mismo año y bodega. Va ganando viveza.
Empieza oliendo a caucho, frenazo, alquitrán. Me temo lo peor. Algo de polvo y ceniza, frutas rojas a lo lejos. Lo vertemos en un decantador de base amplia y nos olvidamos de él por un rato, dedicándonos al Valdunes 2003 (https://www.verema.com/vinos/31313-valdunes-2003/valoraciones/1109029-por-que-veo-tiempo-mejorado), que estaba accesible desde el comienzo. Al cabo de una hora más o menos, sirvo un poco en la copa y en nariz es un puro carajillo: café torrefacto, y un poco más de fruta. Lo interesante es que uno reconoce en ese café los alquitranes y cauchos del principio: identifica la evolución de las diferentes capas aromáticas. Pero lo más impresionante está por llegar: a las tres horas, estalla una tormenta frutal: fruta fresca, ácida, sobre un fondo balsámico creciente. En boca entra en su momento: suave y sedoso, a la vez que potente, con una gran acidez. Tiene menos cuerpo que el Valdunes pero más estructura y verticalidad, con un final muy largo. Finalmente, nos lleva a sus comienzos: hay flor de pino, romero, humo, yo diría que hasta sándalo. Balsámico y rotundo. Uno se da cuenta de que las gomas quemadas y el polvo del principio estaban llamadas a transformarse en este final, reconoce la evolución de precisamente esos matices. Al mismo tiempo, y siendo un vino muy diferente, se aprecia el parentesco con el Valdunes, no sabría muy bien decir en qué.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.