Le he dado otra oportunidad. Esta vez preparándolo con calma, con copas adecuadas, controlando la temperatura... Y tampoco.
El olor a gasolina no aflojaba, menguando los aromas minerales y cítricos.
En boca, más o menos como la vez anterior. Algo menos cremoso y con un punto más mineral.
Sigo pensando que hay alemanes en el mismo rango de precios que me gustan bastante, pero bastante más.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.