"Un fino que va para amontillado" reza la etiqueta y no por casualidad...
Proviene de Pérez Barquero.
Amarillo dorado con destellos ocres y oro viejo.
Nariz de notable intensidad, muy fina e interesante, notas de barnices de inicio que van abriendo a infusión, frutos secos, maderas viejas, con un deje ahumado de fondo y un toque ligeramente dulce que denota su origen montillano.
En boca es potente y envolvente pero sin notas discordantes, muy equilibrado, denota bien a las claras esos toques oxidativos de fino amontillado, manzana y frutos secos sobre un fondo ahumado, conformando un conjunto de gran frescura y notable mineralidad. Persistente final de gran calidad.
Final de larga duración que deja recuerdos a almendra y tabaco.
Comparado con finos muy viejos catados recientemente, en concreto con ese Alvear Carlos VII, va en una línea de mayor equilibrio y frescura frente a la tremenda potencia sápida y la enorme complejidad adquirida por el primero.
Pero de lo que no cabe duda cuando abres una botella del Equipo Navazos es que vas a beber un pedacito de la historia de Jerez y un vino de altísima calidad.
chapeau maestros!