Sorpresa!!!.
Una garnacha de 98, blanca y con una acidez digna de encomio,
y encima con unos aromas y una amplitud en boca envidiables.
Aromas en copa densos, cítricos, pasificados, y mucha vainilla.
Boca amplia, sin empalagosear, como ocurre a veces al casar garnacha blanca
y roble tostadito. Muy buena madera.
Final correcto, sin emocionar, pero suficiente.
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