No faltó quien dijo nada más abrir esta botella para empujar con el carácter de la bobal a que ganara su partido el Barça, que se encontraba en mal estado y había que pasar a la siguiente, pero como en todas las cosas, el tiempo es el mejor juez de la historia. El corcho prácticamente tintado en su totalidad aunque salio entero; la botella llena de posos por todas partes, pero había que darle un margen de confianza y sobre todo tiempo….y al final nos la terminamos salvo la última copa que prácticamente se masticaba.
Los aromas iniciales percibidos fueron de carne de caza, humedad, tierra mojada, desván y madera vieja, y aunque no cambiaron en su totalidad, al menos sí se suavizaron bastante con la aireación, y lo más parecido a la fruta que apareció fue una ligera sensación licorosa.
En boca mantiene una entrada bastante potente, carnoso y con carácter, un sabor fuerte que alguien pensó inicialmente que estaba en mal estado, y bastante persistencia de madera tostada.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.