No parece entrar claramente en el universo de los vinos gallegos, al menos es la sensación que creo hubiera tenido si lo hubiera catado a ciegas. Su concentración y potencia frutal compotada, es cálida, casi mediterránea, poco atlántica a mi entender. Su sensación voluminosa y envolvente en boca se desmarca de la marcada salinidad y acidez de los grandes vinos gallegos. No es que no tenga matices atlánticos, los tiene, pero distintos, menor acidez y salinidad, pero mayor concentración y calidez frutal. El tratamiento de la madera tambi´n me resultó excelente, matices de cacao y café muy finos que enriquecen , pero no molestan. Todo en conjunto determina un Gran vino, diferente. Gracias....
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