Muy cerrado a la apertura. Con aireación y 45 minutos en copa se va abriendo con piedra mojada, hojas secas, cacao y hoja de tabaco. También entran notas florales y algo de fruta negra macerada, aunque los terciarios son aquí protagonistas por encima de la fruta.
Es en boca donde escandaliza. No es redondo: es esférico! Pura seda y pura elegancia. Cremoso, concentrado y todavía con cierta acidez. Aquí sí llega la fruta negra en el retrogusto acompañada de una sabrosa mineralidad y repitiendo los cacaos. Largo como pocos: es una persistencia sutil, sin estridencias, pero que se queda contigo.
De lo mejor que he catado este año, y además un buen ejemplo de los beneficios que aportan la guarda y la paciencia.
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